No se salva ni la vida microscópica PDF Imprimir E-mail
Escrito por Redacción   
Martes, 17 de Marzo de 2009 22:37

El cambio climático se está transformando en uno de los jinetes del Apocalipsis y parece que va incorporando víctimas a medida que se conocen resultados de distintos estudios. Esta vez le tocó el turno a la base de la cadena alimentaria de la Península Antártica.
Una investigación publicada en la revista Science por científicos de la National Science Foundation, develó que el cambio climático en esa zona, no afecta solamente a los pingüinos en la cúspide de la cadena alimenticia, sino también y de forma simultánea a la vida microscópica que está en la misma base del ecosistema.


"Tengo que decir que estos hallazgos no han sido una sorpresa. Creo que el peso del resto de observaciones se había centrado en los cambios que se han producido en los organismos que ocupan los puestos más altos de la cadena alimenticia, y pensábamos que el fitopláncton no había escapado a este nivel del cambio climático", declaró Hugh Ducklow, investigador principal del proyecto LTER (Investigación Ecológica a Largo Plazo).
"Faltaba utilizar todas las herramientas necesarias y las capacidades para ir y realizar los análisis precisos para comprobar nuestras sospechas", agregó el científico en declaraciones que fueron reproducidas por la agencia Europapress.

Durante el último medio siglo, las temperaturas en invierno de la Península Antártica han subido cinco veces más deprisa que el promedio mundial y la duración de la cobertura de hielo ha disminuido

Como resultado, la presencia de especies que dependen del hielo, tales como los pingüinos, los peces plateados como el krill, ha reducido en el extremo norte de la región, y nuevas especies que tradicionalmente huyen del hielo, como el pez farol, se han integrado en este hábitat.
Los investigadores del LTER han mostrado que los datos de satélite sobre el color de los océanos, su temperatura, hielo y viento, indican que el fitopláncton que está en la base de la cadena alimenticia también responde a los cambios.
Los investigadores no se sorprendieron de que la productividad de fitopláncton en las aguas haya cambiado de forma dramática en los últimos años, pero sí lo fue el contraste entre la intensidad de los cambios según las zonas.
En el norte, donde las especies dependientes del hielo están despareciendo, ha bajado la cobertura de hielo en el mar y ha crecido la del viento, reduciendo el fitopláncton.
Más al sur, el efecto de aumento de temperaturas ha reducido el hielo, pero sólo a un nivel que ha permitido mayor exposición a la luz del fitopláncton, lo que ha provocado una estimulación a su crecimiento.

 

Palabras clave:  cambio climatico
 

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