El INDEC de la calidad del aire PDF Imprimir E-mail
Escrito por Redacción   
Jueves, 06 de Enero de 2011 12:36
La calidad del aire de las grandes ciudades es un tema ambiental que tiene impacto directo en la salud de la población. Enfermedades pulmonares, stress, dolores de cabeza, problemas visuales, y otras son frecuentes entre habitantes de ciudades como Madrid, Nueva York, Buenos Aires y Santiago de Chile.
 
La Unión Europea lidera las restricciones para los diferentes gases que conforman la contaminación atmosférica. En el caso del dióxido de nitrógeno (NO2), un gas tóxico que irrita las vías respiratorias y que procede básicamente de los caños de escape de los vehículos. 
En el año 2010 la directiva europea de calidad de aire paso a ser obligatoria para todos los gobiernos de la Comunidad y se fijó en 40 microgramos por metro cúbico.
Madrid, la capital española, venia registrando valores muy altos. En 2005 y 2006 la media anual fue de 61 microgramos por metro cúbico, posteriormente en 2009 fue descendiendo hasta los 54.
Hace pocos días se dio a conocer los datos del año 2010 y sorprendió a todos. Según los datos de enero a septiembre en ese periodo la concentración media fue de exactamente los 40 microgramos, como pide la norma de Europa.
¿Cuál fue la medida gubernamental que logro este éxito? ¿Quién fue el lider que acertó con la política? Todos se miraban para ver quién era condecorado.
Pero, lamentablemente la explicación a esa súbita mejora de la calidad del aire en la capital tiene mucho que ver con el cambio de la red de estaciones que miden la contaminación. 
En enero, el Ayuntamiento eliminó algunas estaciones, cambió de sitio otras y añadió alguna más. Casualmente las que suprimió eran las situadas en las zonas con más contaminación. La de la glorieta del Doctor Marañón, en plena Castellana, fue una de las eliminadas. En 2009 registró, de media, 82 microgramos. Luca de Tena, plaza de Salamanca, Isaac Peral, Paseo de Extremadura. Todas superaron los 60 microgramos. Pero ya no miden nada.
Entonces la política ambiental de la calidad de aire fue pura estrategia y una buena calculadora para que los números den bien. Seguramente desde Argentina se colaboró, se exportó la “técnica morenista del INDEC”.