Regístrese, comuníquese, publíquese PDF Imprimir E-mail
Escrito por Juan Luis Peri   
Miércoles, 25 de Marzo de 2009 01:10

El mediodía del lunes se puso caluroso en el Riachuelo. Se habló de todo menos de política. Rigurosamente el tema de la cuenca Matanza Riachuelo es político. Todas las instancias implican negociación y es precisamente allí donde las oportunidades de saneamiento quedan históricamente anuladas. Un proceso descriptivo infinito. Sucede que en la cuenca hay intereses de todo tipo que convergen logrando un status de la cuenca. Y ese status es igual a contaminación y a inescrupulosidad en los negocios. No es nuevo, por eso es difícil. La situación política y los intereses económicos  pueden hacer estallar cualquier buena intención. Pero también es cierto que hay una demanda de acción. ¿Es cierto? No, no es cierto.  Para no ir muy lejos un poco de historia temprana. Durante la gestión de Romina Picolotti se avanzó poco y nada. Clausuras parciales y mediáticas, no lograron convencer ni a propios ni a ajenos ni al hombre que salía en las fotos poniendo la faja. 

La Señora Presidenta hizo entrega a los miembros del Consejo Directivo presentes dos documentos que detallan las tareas comprendidas en el Pliego de Licitación de la Obra de limpieza de Márgenes y Espejo de Agua relacionadas con el Préstamo BID 1059/OC-AR para la Ciudad de Buenos Aires y los Municipios de la Cuenca respectivamente.
En uso de la palabra el Ministro Velasco sostiene que ha tomado conocimiento de la descripción general del proyecto, pero que necesita elementos suplementarios a fin de expedirse sobre el particular, concretamente, solicita acceder a la documentación licitatoria.
En similar sentido se manifiestan la Ministro Giorgi y la Secretaria Suárez Arocena, con el propósito de comprender mejor el alcance de los trabajos a desarrollar.

Los alcances fueron siempre un imperativo de no firmar lo que no se conoce.  Fuentes provinciales y de la Ciudad directamente no participaron con derecho pleno de la ACUMAR. O sea estaban allí pero no estaban. Pérdida de jurisdicción y un manejo discrecional de la ex Secretaria, era la queja. En el fondo también un tema de dinero y un desconfío. Regístrese, comuníquese, publíquese, solo allí aparecían los nombres de las autoridades de la ACUMAR. En los restaurantes la comidilla era otra. “Que se arregle”  decían los firmantes. Un ex secretario de política ambiental provincial sentenciaba “a Felipe -por Solá-  le va a tocar el juicio histórico de entregar la jurisdicción”. Era la época en que Solá hacia todo lo posible para agradar a los Kirchner y un poco más también. O sea ayer. A su vez  para los intendentes de la cuenca un rol subalterno no era el anillo de compromiso. 

La Dra. Picolotti propone que se convoque sin demora a dicha Comisión y se abran asimismo las comisiones correspondientes a los restantes componentes, sin perjuicio de su tratamiento en el Reglamento de Organización Interno, esto es, los componentes “Salud”, “Educación”, “Residuos Sólidos Urbanos”, “Cuerpo de Agua”, “Infraestructura”, “Ordenamiento Ambiental del Territorio” y “Control”.
La propuesta es aprobada por unanimidad.
El Dr. Aldo Marconetto propone que la mesa de Salud tenga en su denominación el agregado de “e inclusión social”. Se registra la moción para su oportunidad.

La comedia de acciones tenía un ilustrado power point. Allí se veía un basural con una señora que al pasar al otro slide daba de comer a las palomas. La misma cuenca. La idea de una autoridad interjurisdiccional no es mala, el tema es hacerla funcionar. De las 1500 inspecciones   -declamadas- los funcionarios integrantes de la ACUMAR decían que no tenían acceso a las actas. Pero tenían que firmar y reclamar todo el tiempo hasta que el tiempo se agotó. En la reunión de ayer surgió una larga lista de incumplimientos.  Pero se olvidaron de la política.     

 

Palabras clave:  riachuelo - agua - Picolotti - ACUMAR
 

Notas Relacionadas