4.000 palabras en Oslo PDF Imprimir E-mail
Escrito por Juan Luis Peri   
Viernes, 11 de Diciembre de 2009 13:25

  
El presidente de Estados Unidos dijo: "a veces la guerra está justificada", y prosiguió con la defensa del uso de la fuerza militar por necesidades humanitarias y para preservar la paz. Barack Obama entró ayer en el exclusivo mundo Nóbel pero pronunciando paradójicamente un discurso de tambores de guerra en la lucha por la paz. Tras recibir la medalla y el diploma del premio Nóbel de la Paz 2009, el presidente no dejo lugar a dudas de que la paz y la guerra son las caras históricas de la moneda estadounidense. En la misma línea de procacidad, el presidente del comité noruego, Thorbjorn Jagland, justificó el premio diciendo que "no hay que desaprovechar las oportunidades”. Indisimulable y cierto es que este es el mundo político real que también se relaciona con la cumbre de cambio climático. Quienes vieron en Obama un cambio radical de la administración Bush, se equivocaron, ya que solo se trata de un matiz. El concepto de historieta que al mal que existe en el mundo hay que detenerlo, depone cualquier expectativa de que el calentamiento global ocasionado principalmente por los Estados Unidos y su factoría China pueda ser tomado en serio. Obama midió sus palabras y resonancias al ser responsable del ejército más poderoso del mundo. Haciendo gala de que no es en soledad las decisiones que se toman, recordó que Noruega también tiene soldados en suelo afgano. Para Obama, "habrá momentos en los que nuestras naciones -actuando por separado o en concierto- encontrarán el uso de la fuerza no sólo necesario, sino moralmente justificado".  Bush operó directamente ignorando el Protocolo de Kyoto, mientras Obama lo matiza con anuncios ridículos. Que Lisa Jackson administradora de la Agencia de Protección Ambiental estadounidense (EPA) haya pronunciado que el calentamiento global es una  amenaza para la salud pública y el bienestar del pueblo de los Estados Unidos, no es más que la posibilidad de pasar por sobre el Congreso. Pero el discurso armamentista de Obama puso las cosas en el lugar más temible: el Pentágono ya está preparando la guerra.
Palabras clave:  obama - nobel - guerra - cambio climatico
 

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