Copenhague: John “Gore” Wayne y la generosidad británica PDF Imprimir E-mail
Escrito por Redacción   
Miércoles, 16 de Diciembre de 2009 10:09


El nuevo cowboy del medio ambiente desmontó del caballo y oteó el aire frío de Copenhague. Con una mueca de disgusto dibujada en su blanco rostro, pensó: “esto no va más”. Al Gore le echó una manito de cal a la alicaída cumbre y la condenó al fracaso. Algunos creyeron adivinar en esta jugada del ex vicepresidente, un nuevo intento por subirse otra vez a la ola de popularidad que supo tener con su película, “Un verdad incómoda”, pero que viró en desconfianza al conocerse el famoso climagate. El hecho lo afectó de tal modo que no dudó en ocuparse de los escépticos y calificarlos de “chiflados imprudentes” por contradecir a la ciencia (del IPCC) en materia de calentamiento climático.

La cuestión es que el millonario gurú verde pateó el despojo de Copenhague debajo de la alfombra y pidió una cumbre “adelantada” para mediados del año que está por comenzar. "No creo que podamos esperar hasta noviembre o diciembre del próximo año", declaró Gore en la capital danesa en alusión a la cumbre prevista inicialmente en México para finales de 2010. En tal sentido,  propuso a “los militantes” -tan verdes como él-, a “unirse” para "proponer que la próxima cumbre de ministros y jefes de Estado tenga lugar en julio (también) en Ciudad de México".

"Tengo serias razones para pensar que el gobierno mexicano está dispuesto a asumir la enorme cantidad de trabajo que conllevará adelantar la fecha de la próxima cumbre a mediados del verano (boreal)", añadió, Gore quiere ser el líder del nuevo planeta o por lo menos, seguir ganando buenas sumas de dinero en nombre de la defensa ambiental.

Y si hablamos de dinero, sorprendió la “generosidad”  del gobierno y la corona británica para con aquellos países que no alcanzaron un desarrollo destacable. Poco antes de partir hacia Copenhague, el primer ministro Gordon Brown ofreció la módica ayuda de 1,2 millones de libras esterlinas (unos 2 millones de dólares). El monedero con que Brown llegará a la cumbre no alcanza ni para empezar. El británico, impertérrito y con el aval del Príncipe Carlos bajo el brazo, cree y quiere hacer creer que con esa migaja desbloqueará el impasse que existe en la cumbre.

El hijo de la Reina, por su parte, dijo con la seriedad que corresponde, que el cambio climático "es un multiplicador de riesgos", como en el caso de la hambruna, escasez de alimentos y desastres naturales. Algún lacayo debería avisarle a los dos que esos problemas se solucionan con una cifra bastante más abultada que la propuesta, que es equivalente a lo que gasta la familia real en un periquete. Menudos líderes mundiales hemos sabido conseguir.

 
Palabras clave:  cop 15 - cambio climatico - brown - al gore
 

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