| Copenhague: Las ONG con la ñata contra el vidrio |
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| Escrito por Redacción |
| Miércoles, 16 de Diciembre de 2009 11:34 |
![]() “El chiquilín que miraba de afuera…”, dice la letra del tango, “cafetín de Buenos Aires”. Con un golpe de imaginación, los chiquilines en Copenhague estarían representados por las inefables Organizaciones No Gubernamentales. A través del vidrio -o de las vallas- será la única manera en que podrán ver lo que deciden (o no deciden) los líderes mundiales que llegaran a la capital danesa para suscribir algo nada parecido a un acuerdo. Los organizadores del circo climático se pusieron firmes y decidieron que de los 22 mil delegados acreditados que tiene el sector de la sociedad civil ante la cumbre, sean sólo 90 los que puedan acceder al último día de conferencia en el Bella Center, palacio de congresos de la capital danesa donde se desarrollan las deliberaciones. La entrada se fue convirtiendo en una cuestión de audacia. Parecía más una imagen de las calles de Nueva York en las horas pico que el ingreso ordenado que supone algo organizado por un país europeo. El caos colmó la paciencia y se decidió el ingreso en cuotas. Es así que para martes y miércoles el ingreso estuvo restringido a 7 mil delegados, mientras que el jueves se redujo a los mil. El viernes, último día, un poco menos que un centenar serán testigos privilegiados del fracaso. El resto –casi todos- deberán seguir contentándose con lanzar globos al viento, regalar remeras alusivas, pegar pins a diestra y siniestra para salvar al oso polar o volverse a casa en la próxima manifestación que los deje cerca. Algunas mas testarudas (unas 50) le enviaron una carta de protesta a Connie Hedegaard, la ministra danesa responsable de la cumbre, y a Yvo De Boer, el principal jerarca sobre clima de las Naciones Unidas, calificando las restricciones de “inaceptables” y “no democráticas”. Hasta la sirenita de Andersen tiene las aletas infladas de la famosa cumbre Palabras clave: cop 15 |




