Copenhague: El circo de Marrone PDF Imprimir E-mail
Escrito por Redacción   
Sábado, 19 de Diciembre de 2009 13:20



Faltó Firulete y su tradicional: ¡salta violeta!. Eso sí, payasos hubo en cantidades industriales. La sesión  plenaria final de la impresentable Cumbre de Copenhague fue un  bochorno con aires circenses. Hasta los inefables protestólogos de las Organizaciones No Gubernamentales hicieron el ridículo rasurándose las cabezas para repudiar la parodia. Una parodia para tapar otra; el mundo está en crisis cerebral. El acuerdo de chiquitaje celebrado a escondidas por cuatro países y puesto en las narices del resto para que lo firmen, fue una burla a la inteligencia. Estaban apurados por irse a sus casas y terminar con esta historia. Más que preocupados, los presidentes - con el norteamericano y el chino a la cabeza-, estuvieron mediáticamente presionados para poner su mejor sonrisa y fantasear un acuerdo que salvara al mundo. No hubo nada de eso.


El plenario fue un pandemónium. Ante un desbordado jefe de gobierno danés y anfitrión del encuentro, Lars Løkke Rasmussen, los delegados comenzaron a pelearse como adolescentes. “Esto es un golpe de Estado”, bramó la delegada venezolana, mientras que su colega boliviano calificaba de dictatorial la forma en que los delegados les presentaron el documento poco antes de la votación. “Es el holocausto para África”, dijo dramático el jefe de los negociadores sudanés y portavoz de los países en desarrollo (G77), Lumumba Stanislaus Di- Aping.

Gritos y protestas. El acuerdo arreglado entre gallos y medianoche por chinos y norteamericanos puso los pelos de punta. Pare evitar mayores incidentes, los delegados del pleno renunciaron al procedimiento habitual de votar todos los puntos acordados y optaron por una fórmula descaifenada de "tomar nota" del documento, a la que nadie se opuso. Ahora, cada país es libre de adoptar o no el acuerdo sobre objetivos de protección climática. Una broma.

El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, calificó la mascarada de "buen comienzo".
"Por fin tenemos un compromiso", dijo hoy Ban. "Para mí está claro que es necesario mucho más para abandonar la senda del calentamiento climático, pero es un paso en la dirección correcta", agregó. Lo que está claro es que  no se trató  del circo de Soleil. Fue más bien una patética –y carísima- caricatura de la carpa de Pepitito. ¡Cheeeeeeeeeee!.

 

 

Palabras clave:  cop 15 - cambio climatico
 

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