“Hay que interrumpir la aplicación de agroquímicos”

Tras revelar la existencia de un nuevo caso de un niño con malformaciones, cuya madre falleció luego del parto "sin causa aparente", el jefe del Laboratorio de Biología Molecular del Instituto de Medicina Regional (IMR), Horacio Lucero, pidió al gobierno provincial que “se ponga al frente de la investigación (…) dada la magnitud del problema”
Estudioso del impacto de los agroquímicos en la salud pública, Lucero aseguró que en La Leones y Las Palmas, “hay algo medioambiental que está interfiriendo en forma bastante grosera con la expresión de las proteínas sobre todo y de los genes de un organismo que se está creando, que hace que cuando nazca tenga unas alteraciones que salen de lo común”.


“Una persona observadora no puede decir que lo que está ocurriendo son cosas naturales”, declaró el profesional al sitio chacodíapordía. “Hay que ver cuáles son las estadísticas y de dónde provienen los chicos que están teniendo enfermedades oncomatológicas tipo leucemia, y uno se empieza a dar cuenta que antes estaban enmascarados los casos porque no tenían procedencia, pero ahora, cuando uno empieza a hilar fino, se da cuenta que todos los pacientes vienen de la misma zona, y son zonas de alta producción de este tipo de producto”, agregó.

“Hay gente que sigue negando y que sigue pateando la pelota para adelante diciendo que no hay pruebas, que hay que hacer estudios, buscando un poco más de tiempo”, lamentó Lucero. En este sentido, advirtió que “hay que interrumpir la aplicación hasta que se demuestre que es o no inocuo” y exhortó a todas las autoridades competentes a actuar con responsabilidad y no ante el hecho consumado. “¿Qué pasa si la gente que está denunciando tiene razón?”, graficó el bioquímico. Y advirtió que “si se aplicaran las leyes que están escritas, que son bastante buenas, no tendría que haber población expuesta”.

Al ser consultado sobre la posibilidad de confirmar científicamente la influencia de los agroquímicos en el aumento de los casos de leucemias o malformaciones, Lucero admitió que “hay maneras de hacerlo”. Y agregó que “es lo que estamos coordinando entre cuatro universidades del país, que son la Universidad del Litoral, la de Córdoba, la UBA y la UNNE para lo cual se necesitan hacer estudios, que no son muy baratos de hacer, lo que pasa que, al ya haber una ley provincial que autoriza un fondo para esto, estamos a la espera que nos digan con cuánto presupuesto contamos para saber qué cantidad de investigadores involucramos”.

Explicó que “hay estudios para hacer en sangre de esos pacientes para medir residuos o metabolitos de plaguicidas, hay estudios para hacer en fuentes de agua, en alimentos y en especies centinelas que viven en las zonas acuíferas que son las que están más expuestas, las fuentes de agua son las que están más contaminadas, generalmente”.