Lufthansa no debe usar agrocombustibles PDF Imprimir E-mail
Escrito por Redacción   
Sábado, 22 de Mayo de 2010 12:57

La escalada de los agrocombustibles está por comenzar. En principio parece una gran noticia: se amplía la matriz energética, se disminuye el consumo de combustibles fósiles y se reduce la contaminación por gases de efecto invernadero. Sin embargo, los biocombustibles necesitan de grandes extensiones de plantaciones. Investigadores del Instituto Internacional Sueco para el Agua (SIWI) estiman que para el 2050 la cantidad adicional de agua que se requerirá para el biocombustible será la misma que para alimentar apropiadamente a toda la población mundial. En este sentido la empresa de aviación Lufthansa plantea el uso de agrocombustibles en los próximos dos años.
Hasta el año 2020, la compañía pretende mezclar el queroseno fósil con un 5 a 10 por ciento de agrocombustibles. Con un consumo de 7,7 millones de toneladas de combustible para sus vuelos, que es la cantidad que la aerolínea necesitó el año pasado, estaríamos hablando de entre 385.000 y 770.000 toneladas de agrocombustible por año.
La motivación es económica: el consumo de combustible representa uno de los costos más importantes de la compañía. Con el aumento creciente de los costos del petróleo, los gerentes de la aerolínea ven en los agrocombustibles una alternativa más barata. Además, según el director general Mayrhuber, quieren obtener ventajas en el comercio de emisiones de carbono.
Desde el 2012, la Unión Europea incluirá a las compañías aéreas en el comercio de carbono, o compra de certificados para contaminar el aire. Actualmente Lufthansa produce 24 millones de toneladas de dióxido de carbono. Con la mezcla de agrocombustibles, Lufthansa mejoraría su balance de CO2 y ahorraría emisiones, aunque esto solo pasaría en los libros de contabilidad. Como condición para la introducción de los agrocombustibles, Lufthansa menciona que deben ser adecuados para la aviación y que se deben encontrar disponibles en cantidades suficientes a un precio aceptable. Además, la aerolínea expresa en su actual Reporte de Sostenibilidad 2010: Lufthansa otorga también un gran valor, a que el combustible alternativo no suponga competencia a la producción de alimentos y a que tenga lugar un beneficio comprobado para el medio ambiente.
Para la compañía el agrocombustible podría obtenerse en las algas y las llamadas plantas energéticas como la jatrofa. Pero el agrocombustibles de algas se encuentra en su primera fase experimental y en los próximos diez años no se puede esperar cantidades significativas de combustible a base de esta materia prima, tal y como remarca la propia Lufthansa.
El arbusto milagroso jatrofa, no tiene en la práctica la productividad prometida cuando se planta en suelos marginales. Solo en suelos fértiles y mediante el riego se da una productividad rentable. De este modo, la jatrofa compite directamente con la  producción de alimentos. Además, según estudios científicos, para producir un litro de agrodiesel de jatrofa hacen falta 20.000 litros de agua para su cultivo.
Para la implementación de las plantaciones de jatrofa se destruyen, directa o indirectamente ecosistemas naturales, especialmente regiones de savana muy ricos en especies y en carbono. La conversión de estos ecosistemas en monocultivos acaba con la biodiversidad y aumenta el efecto invernadero global debido a la liberación masiva del carbono almacenado en la vegetación y en los suelos.

Palabras clave:  agrocombustibles