|
 Partió con un gorrito blanco de Nike cuyo logo va acompañado en la promoción con un “Just do it” cuya traducción es solo hazlo. Se trata de un terrorista que se lo vincula con los intereses comerciales de la BP y de los gobiernos aunque todos traten de sacárselo de encima pero teniendo en cuneta los favores prestados. Según lo publicado en diversos medios el conflicto se ha complicado al conocerse que BP presionó en 2004 al Gobierno británico para que pusiera en libertad a Abdel Basset al-Megrahi, el responsable de la colocación de la bomba que destruyó en 1988 un avión de Pan Am sobre Lockerbie (Escocia), para proteger sus negocios en Libia. Tanto Obama como Cameron criticaron esa decisión, pero quedó al desnudo la participación de la empresa en asuntos que paradójicamente subsumen a la consabida seguridad por debajo de los intereses económicos.
La subida al poder en Libia de Muammar al-Ghaddafi tras un golpe de estado, en 1971 produjo cambios para las empresas petroleras entre ella BP. A esto se sumó la salida de las tropas británicas que habían permanecido en Irán durante más de un siglo y Ghaddafi nacionalizó las acciones de BP en Libia. En 1975 los barcos de BP transportaban 140 millones de toneladas de petróleo desde Oriente Medio. En 1983 el número de toneladas se había reducido hasta los 500.000. En este periodo el total del suministro de BP procedente de Oriente Medio había pasado de un 80 a un exiguo 10%. Por su parte hace unos días la secretaria de Estado estadounidense, Hillary Clinton, anunció que analizará la solicitud de un grupo de senadores para que se investigue el supuesto papel de BP en la liberación de Abdelbaset al-Megrahi, el ciudadano libio que cumplió condena en el Reino Unido por hacer estallar un avión de Pan Am en 1988 mientras volaba sobre Lockerbie, Escocia. Los senadores citaron un informe del diario británico The Times, que ha sido desmentido por BP, según el cual la empresa presionó a favor de la liberación de al-Megrahi para buscar obtener un contrato de exploración petrolero frente a las costas de Libia. Al-Megrahi, quien sufre de cáncer, fue condenado en 2001 y desde agosto de 2009 se encuentra en Libia -tras haber estado preso en Escocia- luego de ser liberado en una polémica decisión por motivos humanitarios. El Gobierno de Escocia negó haber mantenido contactos con la petrolera BP antes de que decidiera liberar el año pasado al terrorista libio condenado por el atentado aéreo de Lockerbie en 1988. Un portavoz del Gobierno escocés dijo que no habían existido compromisos o comunicaciones con BP. "El señor Megrahi fue enviado a casa para morir según el debido proceso legal escocés, basado en un reporte médico del director de salud del servicio penitenciario federal, y las recomendaciones de la directiva de libertad condicional y el director de la prisión", precisaron desde el gobierno. Escocia tiene sus propios poderes legales dentro del sistema político británico. Megrahi fue el único acusado por el atentado al vuelo 103 de Pan Am que cayó sobre Lockerbie, Escocia, dejando 270 muertos, la mayoría de ellos estadounidenses. El Gobierno británico en Londres siempre ha sostenido que la liberación de Megrahi fue un asunto de Escocia en el que no tuvo interferencia. Por su parte, BP niega estar involucrada en cualquier discusión sobre la liberación del terrorista. Lo cierto es que hubo mucho dinero en juego.
En este marco se reunieron Barack Obama y David Cameron con una sola idea y es la de seguir siendo socios y esto incluye a BP. El presidente de Estados Unidos y el primer ministro británico, han testimoniado el interés compartido recordando que es la seguridad a nivel mundial mucho más importante que el derrame. Primero la guerra después el derrame. Es que a los mandatarios les interesa preguntar después de que las cosas ocurran. Un signo de la resolución política que se aplica a nivel mundial. Efectivamente BP no ha solucionado el tema del derrame y ambos mandatarios consideran el problema desde distintos ángulos de opinión. Para Obama el vertido en el Golfo es un enorme problema político ya que la sociedad considera que dejar a la empresa para que solucione el problema no ayuda. Obama ha reclamado en términos económicos la suma de 20.000 millones de dólares para un fondo de reparación. Por su parte Cameron representa de alguna manera los intereses de la BP. Por otra parte se conoció que en la BP continuaría la sangría para testimoniar que se está haciendo algo. Según 'The Times' Tony Hayward consejero delegado de la petrolera británica. Normal 0 21 false false false MicrosoftInternetExplorer4 /* Style Definitions */ table.MsoNormalTable {mso-style-name:"Tabla normal"; mso-tstyle-rowband-size:0; mso-tstyle-colband-size:0; mso-style-noshow:yes; mso-style-parent:""; mso-padding-alt:0cm 5.4pt 0cm 5.4pt; mso-para-margin:0cm; mso-para-margin-bottom:.0001pt; mso-pagination:widow-orphan; font-size:10.0pt; font-family:"Times New Roman"; mso-ansi-language:#0400; mso-fareast-language:#0400; mso-bidi-language:#0400;}
|