Un auto empedado PDF Imprimir E-mail
Escrito por Redacción   
Miércoles, 01 de Septiembre de 2010 10:59

Un grupo de investigadores de la universidad escocesa de Napier, en Edimburgo, consiguió producir un nuevo biocombustible para automóviles basado en los deshechos de la fabricación de esa wisky.
La fórmula combina los residuos líquidos de los alambiques de cobre en los que se destila el whisky, así como los restos de los granos de cebada, centeno o maíz empleados en el proceso, arrojando como resultado un compuesto llamado biobutanol, que puede utilizarse también para producir otros bioquímicos ecológicos como la acetona.

Dicho carburante no solo genera un 30% más de potencia que el etanol, sino que a diferencia de éste puede ser utilizado en vehículos convencionales sin la necesidad de modificar los motores y tampoco requiere cultivos propios porque se elabora con productos residuales. No en vano, los científicos ya han solicitado una patente para crear una compañía que lleve este derivado del whisky a las estaciones de servicio británicas.
Siendo Escocia el primer productor mundial de esa bebida alcohólica, el futuro del proyecto parece prometedor, dado que se trata de “una opción más compatible con la defensa del medio ambiente y que aprovecha una de las mayores industrias escocesas”, como afirmó el profesor Tangey Martin del Centro de Investigación de Biocombustibles de la Universidad Napier.

Palabras clave:  bio - autos - wisky