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Tal como lo anticipó el presidente Felipe Calderón, este sábado se conocerán las conclusiones y los acuerdos alcanzados luego de 72 horas de discusiones entre las partes. La Unión Europea, Turquía, Singapur, Corea, Suiza y Perú, Costa Rica, Colombia, Chile, Panamá y República Dominica, así como Nicaragua afirmaron que el paquete de conclusiones es amplio y equilibrado y contempla los planteamientos de las delegaciones.En el mismo sentido, el representante de Estados Unidos señaló que “lo que tenemos es un acuerdo que, sin ser perfecto, es una base para seguir avanzando, este texto contiene el necesario equilibrio que abre el camino a seguir”.
No obstante, Bolivia al plantear la necesidad de una revisión a dos temas, el incremento del calentamiento en más de 4 grados centígrados, así como el hecho de que no se garantiza un segundo periodo de compromisos del protocolo de Kyoto, sumó las voluntades de Venezuela, Arabia Saudita, Cuba y los Emiratos Árabes Unidos. Bolivia y Venezuela iniciaron su participación con la exposición de una queja por el maltrato a su llegada al hotel sede en los cuales la minuciosa revisión a cargo de personal de Naciones Unidas y fuerzas federales de México les causaron molestias por las cuales el gobierno de México, en voz de la canciller, ofreció disculpas. También para variar la seguridad agredió a varios periodistas tal como sucedió en la cumbre en Buenos Aires. En su mayoría, el paquete que contiene los mecanismos para arrancar el financiamiento del Fondo Verde, el impulso a los Red-Plus o programas de reforestación, el proyecto de reducción de gases de efecto invernadero, métodos de financiación, transferencia de tecnología, fue calificado mayoritariamente como amplio y equilibrado. Diversos representantes denominaron a las negociaciones de Cancún como una plataforma sobre lo que se espera resolver en Durban, Sudáfrica. En varios tonos, se dijo que el paquete forma parte de una negociación y no podemos obtener todo. “Es un toma y daca, Cancún será el lugar donde se tomarán decisiones concretas que servirán de base para decisiones más profundas”, expresó el representante de Maldivas. No nos vamos a ir con las manos vacías de la COP-16 declaró el representante de Costa Rica, quien añadió que ya son varios años de discusión y su supervivencia no puede esperar más. Consideró la reunión como un hito y expuso que su país aceptará el paquete tal y como está. Por su parte, la delegación de China reconoció la buena voluntad política para lograr el éxito con la esperanza de que la Cumbre de Cancún arrojara resultados equilibrados. El resultado refleja las distintas visiones y a pesar de las deficiencias, estamos satisfechos pues se han guiado por las responsabilidades comunes pero diferenciadas. Por la mañana, durante la inauguración de un Pabellón de Baja Emisión de Bióxido de Carbono, donado por el gobierno de China, el presidente Calderón señaló que un primer gran resultado positivo de la COP-16 es el haber recuperado la confianza que permite ir construyendo un acuerdo que fructificará en beneficio de la humanidad. Confiado, dijo vislumbrar avances sustanciales que harán de esta COP-16 un éxito. “Un éxito en sí mismo es el haber recuperado la confianza entre las partes”, insistió. Sin embrgo lo que Claderón dice no es ni más ni menos que una voluntad política tan propia de establecer escenarios que luego no se consustancian con la realidad. La cumbre de cambio climático dejó al menos una idea de distintos posicionamientos entre los países emergentes y los ricos. Se trata de dinero y hasta de derechos de soberanía que de ninguna manera pueden resolver los ministros de ambiente. S hay algo que Cancún tuvo fue la ausencia de poder político como para avanzar en algún sentido. Las emisiones de CO2 van a seguir aumentando pese a los acuerdos logrados. Las coincidencias son en todo sentido grandes líneas. En este sentido todos están de acuerdo en poner límites a la tala indiscriminada de bosques, al avance tecnológico y a la financiación de un fondo para el clima. La Unión Europea y los EE. UU. quieren que se examinen mejor las medidas tomadas por los países emergentes en cuanto a protección climática e integrar las promesas voluntarias de limitar las emisiones dentro del marco más amplio de la ONU . La comisionada de la Unión Europea para el Clima, Connie Hedegaard, dijo que “no ha habido señales de progreso en temas clave”. Los Estados emergentes creen que son los países ricos los que tienen la responsabilidad de prolongar el Protocolo de Kyoto, el tratado que restringe las emisiones de CO2 que expira en 2012. EE. UU. nunca ratificó el Protocolo de Kyoto, y China estaba eximida de hacerlo. Ahora, Japón lidera un bloque de países que rehúsan respaldar un nuevo tratado sin que esos dos Estados, los mayores responsables de la polución planetaria, se avengan a formar parte de un nuevo acuerdo vinculante. La realidad después de todo es que Cancún es olvidable. |