La planta sin destino

La Plata además de ser la ciudad de las diagonales y sede de la gobernación bonaerense se mueve al ritmo de los residuos. En diez meses todo indica que comenzará a funcionar una planta de tratamiento de residuos sólidos y urbanos en el Gran La Plata, que reemplazará al relleno sanitario del CEAMSE instalado en Ensenada.
La apertura de los sobres de licitación se llevó a cabo esta semana y los plazos para cumplir con el fallo de la Suprema Corte provincial, que establece el cese de las actividades en el predio de Ensenada parece que toma un camino.  
Sin embargo para la oposición la ciudad no parece tener un norte ambiental. 
Dos pedidos de informes sobre el destino de las pilas, depositadas en los contenedores ubicados en Villa Elisa fueron objeto de cuestionamientos en el Concejo Deliberante. El edil Sebastián Tangorra, desde el bloque del Frente para la Victoria (FpV),y la felipista Jacinta Tritten fueron quienes pidieron explicaciones al Ejecutivo comunal.

La presidenta del bloque bruerista, Valeria Amendolara, reconoció que efectivamente la descarga de pilas se había realizado en una cantera, pero que se había tratado de una conducta errónea de los empleados de la delegación, y explicó que tras conocerse este incidente “las pilas fueron recogidas por el área de la Agencia Ambiental”.

Cabe destacar que las pilas y baterías son consideradas residuos peligrosos según la ley nacional 24.051 y que su capacidad contaminante, de tratarse de al menos una pila alcalina, llegaría a los 175 mil litros de agua (más de lo que puede consumir una persona en toda su vida). Los residuos de esta contaminación, asentados en las napas de riesgo, también podrían afectar los riegos de cultivos y afectar la salud de quienes los consuman.
Algo similar ocurrió durante la protesta de los trabajadores de la CEAMSE. Durante los días del paro se transportó parte de los residuos a un predio no habilitado para tales fines. 
A su vez para la oposición la idea de un Código Contravencional Ambiental lo único que propone es castigar a los vecinos por incumplimiento, ya sea por la no selección de basura domiciliaria como por contaminar. Bastante lejos de la idea de persuadir con campañas de difusión y educación y más cerca de la idea del garrote. 

El gobernador Daniel Scioli realizó el anuncio acompañado de los intendentes de la capital bonaerense, Pablo Bruera; de Berisso, Mario Secco, y del ministro de Ambiente y Espacio Público porteño, Diego Santilli.

La planta requerirá una inversión de entre 25 y 30 millones de dólares por parte del Estado provincial, dijo a Clarín el titular de la Agencia Ambiental de La Plata, Sergio Federovisky.

Con la aprobación del proyecto de Basura Cero, y con el anuncio de una planta de tratamiento sin lugar son varios los interrogantes a  futuro, a lo que se suman las dependencias de la municipalidad que tiran desechos en las canteras y acumulan pilas. 
Susana Sánchez, del ARI-Coalición Cívica ve que el gobernador Scioli no está comprometido con el proceso ya que el convenio no cuenta con su firma. 
 
En el acto también se inauguró la Casa Ecológica, una de las dependencias de la Agencia Ambiental (AA), ente encargado de fiscalizar el proceso de selección de las empresas. 
Para muchos la Agencia Ambiental no está constituida, y no tiene autoridades designadas para la regulación de la licitación. También se indica que se va a tercerizar la fiscalización, por lo cual “no se entiende para qué está la Agencia Ambiental”, aseguró Sánchez. 
Por su parte los vecinos de Poblet no creen que su localidad no sea elegida para la instalación de la planta.