 La Central nuclear de Fort Calhoun ya está sumergida bajo el agua. Las inundaciones del río Misuri amenazan a dos centrales nucleares en el estado de Nebraska, rodeadas por completo por el agua. Sin embargo la Comisión Regulatoria Nuclear (CRN) de los Estados Unidos asegura que la situación está bajo control y no existen riesgos para la población.
La central de Fort Calhoun no es una perla en su funcionamiento. Además de los 30 escasos kilómetros de la ciudad de Omaha, fue apercibida hace un año por su insuficiente protección ante las inundaciones. Su único reactor permanece apagado desde hace dos meses para la recarga de combustible. La puesta en funcionamiento fue retrasada precisamente por un incendio en su propio sistema eléctrico el pasado mes de junio. Por su parte la central nuclear de Cooper, al sureste de Nebraska está activa al 100%, pese a que el agua está a menos de 40 centímetros del nivel considerado máximo para decretar el cierre temporal por inundación. La máxima autoridad nuclear lo considera como un "evento inusual", pero no hasta el punto de disparar la alarma. Aunque las lluvias en la cuenca del Misuri podrían agravar la situación en las dos centrales, el portavoz de la Comisión Regulatoria Nuclear, Viktor Dricks, ha asegurado que "se han tomado todas las precauciones necesarias para afrontar las condiciones de inundación". El Cuerpo de Ingenieros del Ejército de Tierra está intentando controlar la crecida con los sistemas de canalización y presas del Misuri -el río más largo de EEUU- pero todos los intentos han sido hasta infructuosos. En el caso de Fort Calhoun, a 20 minutos de la ciudad más poblada del estado, el nivel del agua, en este caso, ha superado ya en 30 centímetros el máximo de seguridad. Aunque la central está 'apagada', la preocupación se ha extendido a las 165 toneladas de combustible usado, encapsulado y almacenado en seco en la propia central nuclear. |