El declive nuclear es imparable PDF Imprimir E-mail
Escrito por Redacción   
Lunes, 19 de Septiembre de 2011 11:17

El lobby atómico norteamericano calificó a la energía nuclear como la panacea por ser abundante, segura, barata y limpia porque no emite gases de efecto invernadero e imprescindible para el suministro energético actual y futuro. Todo esto es producto de un análisis más pormenorizado. La abundancia está sujeta al uranio cuyas reservas identificadas por la Agencia Internacional de la Energía (AIE), se agotarán en un plazo de entre 50 y 80 años. De confirmarse la apuesta nuclear de China, Rusia e India, el precio del mineral aumentará y el plazo se reducirá. No hay tanto uranio disponible y es un clave para el desarrollo. El otro punto es el de la seguridad, que tras la tragedia de Fukushima, Francia y otros, es más un acto de fe que otra cosa. La explosión de un horno de residuos nucleares en Francia ha puesto una vez más en evidencia la inmadurez de la tecnología nuclear frente al riesgo y ha sido clasificada de modo tal que que se corra el eje de la calificación del accidente. Pero si vemos en el tiempo la energía nuclear está signada por los riesgos de Chernobil con inmensos costos económicos por los sociales. A tal punto son los riesgos que las aseguradoras excluyen el riesgo nuclear de sus coberturas en las pólizas privadas. Otro problema son los residuos radioactivos.

Por otra parte los costos de la construcción son muy altos, el periodo de obra dilatado, la amortización y el retorno inmenso en el tiempo que terminan reformulando toda la operatoria económica prevista.El objetivo real del lobby nuclear no es la construcción de nuevas centrales, sino prolongar la vida de las ya existentes para que la industria siga obteniendo superganancias de unas plantas viejas, amortizadas e inseguras. Además todos los costos después de Fukushima se dispararon. Mayores gastos de seguridad, construcciones de protección, sistemas de seguridad duplicados, formación y supervisión de operarios y medidas frente a atentados. A su vez hay otros gastos como los de desmantelamiento de las centrales o los derivados de la gestión actual de los residuos. Estos últimos se consideran pérdidas socializadas y  el cementerio nuclear que se está construyendo en Onkalo (Finlandia) tiene una vida prevista de 100.000 años que hipoteca a miles de generaciones.

Palabras clave:  nuclear - energia
 

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