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Escrito por Redacción
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Viernes, 01 de Mayo de 2009 10:46 |
El Gobierno de Estados Unidos revocará una orden emitida bajo el mandato del ex presidente George W. Bush, que permite el desarrollo de compañías gasíferas y petroleras en el hábitat del oso polar sin someterlas a estudios especiales. La industria energética de Alaska indicó que la maniobra podría retrasar las actividades de exploración y producción en el estado. Los grupos ecologistas aplaudieron la decisión como un importante paso para proteger a especies amenazadas. El secretario del Interior, Ken Salazar, y el secretario de Comercio, Gary Locke, dijeron que revocaron la regulación de especies en peligro publicada en diciembre bajo el mandato del entonces presidente Bush.
La regulación de diciembre eliminaba el requisito de exámenes especiales para cualquier actividad propuesta que pudiese causar daño a las especies identificadas. “Al revocar esta regulación de última hora, estamos asegurando que las especies amenazadas y en peligro continúen recibiendo completa protección de la ley”, indicó Salazar. “Porque la ciencia debe servir como cimiento para las decisiones que tomamos, las agencias federales que propongan tomar acciones que podrían afectar a especies amenazadas y en peligro nuevamente tendrán que consultarlo con biólogos de los dos departamentos”, agregó. Respecto a los osos polares, la revocación implica que cualquier desarrollo gasífero o petrolero en su hábitat deberá ser autorizados a través de consultas con el Servicio de Pesca y Vida Silvestre de Estados Unidos. Los osos polares, altamente dependientes del hielo del Artico, fueron calificados como una especie amenazada luego de que biólogos federales determinaran que son especialmente vulnerables al rápido calentamiento global. La decisión respecto a otra norma especial del Gobierno de Bush que limita las protecciones federales hacia los osos polares estará lista para el 10 de mayo, de acuerdo a Bruce Woods, portavoz del Servicio de Pesca y Vida Silvestre en Alaska. El cambio del martes también afecta el desarrollo energético en otras partes de Estados Unidos, en donde se ha permitido que agencias como el Bureau of Land Management y Minerals Management Service dependan de sus propias revisiones internas acerca de los potenciales impactos para las especies en peligro. |