Regar con glifosato la front line PDF Imprimir E-mail
Escrito por Redacción   
Viernes, 25 de Noviembre de 2011 09:15
 

El presidente de Ecuador, Rafael Correa, advirtió este lunes al gobierno de Colombia, que no permitirá que continúen los daños medioambientales causados, en la frontera común, por las fumigaciones aéreas con el químico glifosato. Las fumigaciones han cobrado decenas de víctimas campesinas, empobrecen los suelos y producen daños por décadas al medio ambiente. En dos décadas Guatemala perdió 23% de área boscosa por la agricultura y la ganadería  a causa del glifosato que es esparcido por aviones colombianos al sur de la frontera con Ecuador.

La zona de Sucumbios es la más afectada en una estrategia donde el uso del herbicida es para afectar los cultivos de hoja de coca. La estrategia fue diseñada y es financiada por Estados Unidos, país que provee de los químicos asperjados en zonas campesinas.

Las declaraciones del presidente ecuatoriano se basan en el informe redactado por la Comisión Científica ecuatoriana, que estudia el impacto en Ecuador de las fumigaciones en campos de coca que Colombia realiza en su territorio. El gobierno de Correa, ha denunciado reiteradamente que las fumigaciones aéreas que Colombia realiza en el marco del Plan Colombia, tocan suelo ecuatoriano causando graves daños a personas, animales y plantas, por lo que han solicitado su suspensión. Por su parte, Colombia argumenta que son inocuas.

El documento titulado, “El sistema de las aspersiones aéreas del Plan Colombia y sus impactos sobre el ecosistema y la salud en la frontera ecuatoriana”, que inició su trabajo de campo el 2007, ratifica los argumentos de Quito y de la Organización de Naciones Unidas (ONU), mientras que contradice al gobierno de Colombia y a su Comisión Científica.

Por otra parte muestras de sangre de 24 ecuatorianos que viven a una distancia de hasta tres kilómetros de la frontera septentrional presentaron aberraciones de cromosomas entre 600 y 800 por ciento superiores a las de personas que viven a 80 kilómetros.  

Los habitantes fronterizos analizados habían sido expuestos al herbicida común glifosato produciendo dolores intestinales y vómitos, diarreas, dolores de cabeza, mareos, aturdimiento, ardor en ojos o piel, visión borrosa, dificultad para respirar y sarpullidos.

El daño hallado en el ADN (ácido desoxirribonucleico) de las personas analizadas, puede activar el desarrollo de cáncer y de otras anomalías causantes de abortos espontáneos, según el investigador César Paz y Miño, director de Genética Molecular Humana en la Universidad Católica de Ecuador y autor principal de la investigación.

En general, todas las personas presentan algún grado de daño genético por exposición a radiación ultravioleta, contaminación aérea o productos tóxicos, entre otros factores. Pero de los 24 analizados, ninguno consumía tabaco, alcohol o fármacos no prescriptos, ni empleaba en su trabajo herbicidas o pesticidas que pudieran haber causado el daño observado, dijo Paz y Miño.

La concentración de Roundup, 20 veces superior al máximo recomendado por las normas estadounidenses, puede ser la razón de su efecto genotóxico (capaz de causar mutación genética) en los individuos expuestos, agregó.
Washington financia desde 2000 las fumigaciones colombianas de coca, materia prima de la cocaína de la cual Colombia es primer productor mundial, y en los últimos tres años gastó más de 1.300 millones de dólares en combatir el narcotráfico.

En 2006, la Dirección Antinarcóticos de la Policía Nacional Colombiana fumigó 171.613 hectáreas de coca y adormidera, según el Informe sobre la Estrategia Internacional de Control de Narcóticos difundido en marzo por el Departamento de Estado (cancillería) de Estados Unidos.
Tres unidades de fumigación aérea, financiadas y operadas por Estados Unidos, trabajan a tiempo completo en Colombia, y una cuarta se agregó en 2006, señala el informe.
La aspersión "sigue estrictas medidas ambientales, controladas por varias agencias del gobierno de Colombia", afirma.

La Comisión Científica de Ecuador que estudia los efectos de las fumigaciones aéreas con el herbicida glifosato sobre plantaciones de coca en el lado colombiano de la frontera, determinó que causan daños en la parte ecuatoriana y piden su suspensión en una franja próxima a la línea divisoria.  

Ecuador y representantes de la ONU han sostenido que las aspersiones aéreas con un paquete herbicida que incluye el glifosato llegaban a Ecuador arrastradas por el viento y causaban graves daños a las personas, animales y plantas, y contradice la de Colombia, que afirma que son inocuas.  

Para el gobierno Colombiano las afecciones sanitarias, no son tales. "El Instituto Nacional Colombiano de Salud no verificó un solo caso de efectos adversos para la salud humana vinculados al rociamiento con glifosato", aseguraron. El Roundup es una mezcla de glifosato y de otros productos que aumentan la penetración del herbicida o estimulan sus efectos tóxicos.

El Plan Colombia (también llamado Plan para la Paz, la Prosperidad y el Fortalecimiento del Estado o Plan Colombia para la paz) es un acuerdo bilateral constituido entre los gobiernos de Colombia y Estados Unidos. Se concibió en 1999 durante las administraciones del presidente colombiano Andrés Pastrana Arango y el estadounidense Bill Clinton con los objetivos específicos de generar una revitalización social y económica, terminar el conflicto armado en Colombia y crear una estrategia antinarcóticos.[]

El plan ha continuado bajo extensiones temporales bajo las administraciones de los presidentes colombianos Alvaro Uribe y Juan Manuel Santos, y los estadounidenses George W. Bush y Barack Obama.

El Plan Colombia cuenta principalmente con el apoyo del programa del gobierno estadounidense llamado Andean Counterdrug Initiative (ACI) y recibe asistencia del Foreign Military Financing (FMF) o "Financiación para Fuerzas Militares Extranjeras" del Department of Defense’s central counternarcotics account.

Palabras clave:  colombia - ecuador - glifosato - narcotrafico - contaminacion
 

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