Vigilante al agua PDF Imprimir E-mail
Escrito por Redacción   
Jueves, 26 de Febrero de 2009 23:05
El cohete que debió poner en órbita al OCO (Observatorio Orbitador del Carbono), bautizado por algunos como el “vigilante del cambio climático”, se fue en picada hacia el océano Pacífico, muy cerca de la Antártida, lo que frustró el ambicioso programa de la NASA diseñado para medir las concentraciones de dióxido de carbono en la atmósfera.
"Los revestimientos de protección que envolvían al satélite como las dos conchas de una almeja no se separaron apropiadamente y eso, aparentemente, causó el fallo de la misión", dijo en una rueda de prensa Chuck Dovale, director de lanzamientos de la NASA.
Apenas unos minutos de despegar de la base Vanderberg, que la Fuerza Aérea de los estados Unidos tiene en California, el cohete Taurus XL, que debía poner en órbita a la nave, tuvo problemas insalvables.
La nave debería haber completado una vuelta cada 99 minutos y pasaría por el mismo lugar cada 16 días. Además, poseía un telescopio con una potente cámara dos veces más eficiente que la que porta el telescopio espacial Hubble.
El director del programa, John Brunschwyler, explicó que la carga del cohete tiene un peso relativo bastante considerable con respecto a la estructura del vehículo, y en el momento de separación, es crucial que se produzca una gran aceleración. "Sin embargo, esta aceleración no tuvo lugar y, al parecer, esa fue la clave del fallo que no permitió a la nave entrar en órbita", dijo.
Los expertos de la NASA explicaron que el fallo en el cohete portador se produjo a los tres minutos del despegue, que tuvo lugar a las 09.55 GMT (11.55, hora peninsular española), publicó la versión online de El Mundo de España.
Brunschwyler reconoció que éste es un "enorme revés" para la comunidad científica. "Todo el equipo, de forma muy personal, está muy disgustado con lo que ha ocurrido esta mañana".
Este proyecto, cuya inversión total ha sido de más de 210 millones de euros, debía convertirse en la primera plataforma espacial diseñada para medir las concentraciones de CO2 -el principal gas de efecto invernadero responsable del cambio climático- en la atmósfera terrestre.
Según los cálculos científicos cerca del 60% de las emisiones de dióxido de carbono (CO2) provocadas por el hombre son absorbidas a partes iguales por los océanos y por los ecosistemas terrestres y los suelos. El resto permanece en la atmósfera aumentando la cantidad total de este gas y contribuyendo con ello al calentamiento global
Palabras clave:  cambio climatico
 

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