Mao no se merece una molesta llovizna PDF Imprimir E-mail
Escrito por Redacción   
Miércoles, 26 de Agosto de 2009 10:31
 
Los chinos no quieren que se arruinen sus festejos por los 60 años de la Revolución que llevó a Mao Tse Tung a la cima del poder del país más poblado de la Tierra. Para evitar cualquier alteración, la jerarquía china hizo saber que ejercerá su poder de veto al mismísimo cielo y pondrá en marcha “medidas para la reducción artificial de la lluvia”.
Sumergidos en el oráculo climático, predijeron que para ese día, el 1 de octubre, se espera una llovizna molesta como la que se dio en las últimas tres décadas, por lo que dispusieron su poderío militar para frenar los caprichos de la naturaleza.
"Los archivos históricos para el Día Nacional en las últimas tres décadas indican una probabilidad de precipitación del 30 por ciento, que fue llovizna en la mayoría de los casos", explicó Guo Hu, jefe del Buró de Meteorología de China.
No es la primera vez que los chinos utilizan esta metodología en contra de una lluvia que pudiera arruinarle los festejos. Para los juegos olímpicos del pasado verano dispararon al cielo cohetes con productos químicos para dispersar las nubes.
No se trató en esa ocasión de simples fuegos de artificio. Fueron ni más ni menos que 1.104 cohetes disparados desde 21 puntos diferentes de la capital, Pekín. Es de esperar que la recordación de quien fue jefe supremo de una China que ya no es tal, importe una batería mucho mayor de disparos contra los cúmulos limbos. Queda en el secreto cual es el producto químico que se utiliza para esta alquimia climática.
Palabras clave:  cambio climatico
 

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