Un Moreno en la Comunidad Europea PDF Imprimir E-mail
Escrito por Redacción   
Miércoles, 09 de Septiembre de 2009 09:54

NI al mismísimo Guillermo Moreno se le hubiera ocurrido una idea tan genial. En Europa, el método para alterar las cifras es la felicidad. Así es. Y el bienestar. Son países del primer mundo a los que ni se les ocurría dibujar el precio de una papa. Allá los llaman “elementos sofisticados”. Muy chic. La cuestión es que al comisario de Medio Ambiente de la Comunidad Europea, Satravos Dimas, no se le movió un pelo al pedir que se incluyan esos valores –a los que se les incluye el respecto al medio ambiente- en el Producto Bruto Interno de los países de la Unión.

Difíciles de medir, seguramente, el abanico de posibilidades que ingresan en  ese molde es infinita. Para los europeos, por lo menos los de la burocracia de Bruselas, el bienestar incluye desde la tasa de desempleo hasta la vida saludable. Un copete apoyado en una barra con una sonrisa de oreja a oreja puede ser un indicador de felicidad infinita que se traslade al PBI.

Cuesta imaginar como será medir la felicidad de pueblos enteros, de millones de personas. Sin embargo, para el funcionario europeo no es tarea compleja. "Para cambiar el mundo, primero es necesario cambiar la forma de ver el mundo", declaró. Enigmático, no explicó cual era esa forma.

La Comisión quiere que las cuentas nacionales que presentan los Estados miembros para elaborar las estadísticas europeas no sólo contemplen el PIB, la producción o el gasto, sino que además incluyan de manera sistemática cuentas medioambientales y sociales.

Dimas aseguró que Bruselas "se esforzará" por presentar datos ambientales y sociales con una mayor frecuencia, para que a la hora de tomar decisiones se tenga acceso "en tiempo real" a este tipo de cifras. En pocas palabras, el aparato de una de las burocracias más desarrolladas del mundo invadirá con números y estadísticas sobre la felicidad y el bienestar. Casi Kafkianos.

No es difícil imaginar un ejército de voluntarios preguntando en todos los idiomas europeos: ¿es usted feliz?, ¿Sonrió en las últimas 48 horas?, o complejos trámites por internet que borran cualquier huella de felicidad, así sea mínima.

El camino para poder incorporar esos indicadores recién se comienza a transitar. La dirección es muy directa: hacia un mundo feliz. El soma subirá el PBI, Mister Aldous Huxley.


 

Palabras clave:  dimas - felicidad - pbi - ambiente
 

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