| “Hay un latifundio genético desde Argentina hasta el corazón de Groenlandia” |
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| Escrito por Redacción |
| Miércoles, 23 de Septiembre de 2009 10:42 |
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Entrevista al Académico: Carlos Galano. En público se asemeja más a un pastor evangélico que al profesor colmado de títulos referidos a la educación ambiental que en realidad es. Carlos Galano gesticula, levanta sus brazos e invita a todos los docentes –más de mil- a abrazarse unos con otros, a conocer los cuerpos ajenos para hacerlos propios, casi una festiva ceremonia. El montaje sucede en la carpa central –antes del diluvio- del sexto Congreso Iberoamericano de Educación Ambiental, en San Clemente. Desde el escenario usa frases combativas y hasta poéticas mechadas con alguna puteada bien argentina, fuerte a los oídos de los participantes de otros países del continente. ¿Qué piensa del glifosato en particular y de los agroquímicos en general? Digamos que el glifosato no está solamente en la Argentina. Está en toda América Latina Un compañero brasileño, ante el avance del modelo productivo extranjerizado, ha creado un concepto que nos parece que es muy valioso para ver todo lo que pasa: el latifundio genético. Hay un latifundio de la misma cosa y del mismo color desde acá hasta el corazón de Groenlandia. ¿Y como describirlo? El problema consiste en que acá hay un proceso de mono producción, incentivado con el uso de estos agroquímicos, agrotóxicos. Lo que está matando este latifundio genético es la diversidad porque esto es un océano de diversidad. Desaparece la diversidad, desaparecen la salud de los ecosistemas, los ecosistemas, la vida. Se empobrece la vida cotidiana, se empobrece la posibilidad de alimentar. ¿Quiénes son los responsables? Acá no podemos negar que tres grandes empresas agroalimentarias del mundo son las que le dan de comer a 4 mil millones de personas, y eso es un disparate cuando acá, en la República Argentina y en toda América, tenemos una diversidad ecosistémica y una diversidad cultural para hacer realidad aquello que llamamos la soberanía alimentaria. ¿Podría dar un ejemplo? Si, claro. Nosotros tenemos una provincia que se llama Santiago del Estero. Todos sabemos que es una provincia pobre. Que ha sido desmontada, en creciente proceso de desertificación en algunas partes. A medida que esto ocurre, va avanzando la soja. ¿Y ahora? Este proceso de desesterritorización (sic) que nos ha quitado la soberanía alimentaria, nos impone a nuestros estómagos qué comer y cómo comer: ir a comprar al mercado, la leche, la carne y patatín y entonces. Los otros son los indios, los atrasados, los que no saben. Una actitud francamente xenófoba y discriminatoria. A eso nos ha llevado esta cuestión. ¿Cuál es la manera de cambiar?
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