| LA SEMANA QUE SE VA |
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| Escrito por Redacción |
| Domingo, 27 de Septiembre de 2009 12:25 |
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Sin duda, esta relación tiene muchos adeptos locales en el interior del edificio de la calle San Martín. ¿Irá hacia ellos también el mensaje?. La raquítica situación financiera de la Secretaría despertó los fantasmas de las internas. La quita de más del 90 por ciento del presupuesto ha exasperado los ánimos en el organismo. Las críticas de unos a otros (los funcionarios) ya no son en voz baja y entre amigos, sino que se elevan en tribunas internacionales y frente a los grabadores de los periodistas. San Clemente del Tuyú, la pequeña ciudad costera de la provincia de Buenos Aires, fue testigo de esos chispazos. A caballo del sexto Congreso Iberoamericano de Educación Ambiental, el subsecretario de Ambiente, Fernando Melillo, desplegó su idea de una ley específica sobre el tema. Una apuesta política. No importó que en la apertura del congreso el ministro de Educación, Alberto Sileoni, hubiese desechado la idea -el novel funcionario equiparó la educación ambiental a la sexual y la vial-. Melillo insitió con el tema. Tuvo que bajar Bibiloni para el cierre del encuentro para que la idea rodara hacia el precipicio. De eso ni hablar, sentenció Bibiloni ni bien pisó el ventoso suelo clementino. Café de por medio, el actual jefe impuso su criterio, pero sabe que el huevo de la serpiente está madurando en varias oficinas. Los enemigos están por todas partes. En tanto, a miles de kilómetros de distancia, en la apacible y simpática Holanda, terminaron las audiencias por el conflicto de Botnia. Fue el turno de los uruguayos, quienes no ahorraron calificativos para con sus hermanos argentinos. Desde corruptos a surrealistas, la radiografía que hicieron de sus vecinos del Plata no fue para nada gratificante ni conciliadora. Es un caso perdido. Todos lo saben. En el pago, mientras tanto, la política de seducción de las mineras continúa. Por las dudas, echan culpas a otros. La contaminación en Tucumán no la hacen las mineras, es culpa de los ingenios azucareros y de la industria cítrica, declaró Yacimientos Mineros Aguas de Dionisio (YMAD). De paso, siguen prendiendo velas para que prospere el lavado proyecto de protección de glaciares del senador, Daniel Filmus. En el mundo real –aquél donde no llegan las soluciones concretas- las noticias son mucho más graves. En esa Argentina de extremo egoísmo, ocho millones de chicos menores de 18 años están en riesgo ambiental. Indignante. Las estadísticas de la vergüenza son fruto de un estudio realizado por la Defensoría del Pueblo. Importa más el chiquitaje del poder. En el exterior, los soldaditos verdes terminan de cooptar al Presidente de los Estados Unidos, Barack Obama. Ante la 64 Asamblea de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), el jefe de la Casa Blanca alertó sobre una catástrofe inminente si no se llegaba a un acuerdo sobre cambio climático. La voz convencida de Obama abrió una puerta que se encontraba trabada. Hasta el secretario general de la ONU, Ban Ki-Moon dejó a un lado su discurso pesimista. A pesar de todos estos pesares, hay quienes insisten en el catón pintado. Greenpeace organizó unos de sus famosas veladas paquetas de tirifilos con motivo del estreno mundial de la película “The adge of stupid”. Es simpático com se entretienen estoschicos que toman los grandes temas de la humanidad y alguna cosita local. Ellos etán acá para recordarnos las gestas globalizadas (por ellos mismos) y sacarnos del ocio de como matar el hambre diario. Su nuevo happenning al modo del Instituto Di Tella, allá por la década de los sesenta pero si creatividad incluyó un público en el que se mezclan snobs de última hora, figuras televisivas, ambientalistas y una trouppe variopinta de personajes. El ambiente está de moda.
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El tiro se dirigió hacia dentro y hacia fuera. En una crónica policial, podría tratarse de un asesinato o de un suicidio. Habría que descifrar la grave acusación que hizo el secretario de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación, Homero Bibiloni. “Los sistemas internacionales fuerzan la contratación de consultoras que vienen de remotas partes del planeta porque no se puede contratar al local. La paradoja es que el que viene le pregunta al local, toma la información y después la cobra él. Entonces, no hay capacidad institucional ni valor agregado institucional local”, dijo. Las consultoras a las que se refirió el funcionario son asiduas visitantes y mantienen una cordial y lucrativa relación con el organismo que preside. En cada crédito de algún banco internacional ronda una consultora dispuesta a llenar sus bolsillos. Hace no tanto, el Banco Mundial destrabó un préstamo de más de 800 millones de dólares para la Cuenca Matanza-Riachuelo. El titular de la Autoridad de Cuenca es, por supuesto, Bibiloni.