Bosques nativos o el reino de la hipocresía PDF Imprimir E-mail
Escrito por Redacción   
Martes, 29 de Septiembre de 2009 11:04


Es una costumbre argentina, como el asado y las rondas de mate. Echarle la culpa al afuera y no a la propia negligencia o directamente a la complicidad es parte del ser nacional. La onda criolla es diagnosticar. En esta ocasión, quien acudió a estos argumentos marca registrada fue el subsecretario de Planificación y Política Ambiental de la Secretaría de Ambiente, Sergio La Rocca.

Bueno para hacer diagnósticos, La Rocca describió la dramática situación en la que se encuentran los bosques nativos del país. El ámbito fue la novena Conferencia de las Partes (COP 9) de la Convención de las Naciones Unidas para la Lucha contra la Desertificación, que se realiza en el coqueto hotel Hyatt de Buenos Aires.

“Hoy la superficie total de regiones forestales en nuestro país es de 33.190.000 hectáreas mientras que en el año1900 alcanzaba aproximadamente los 100 millones. En 100 años hemos perdido entre el 60 y el 70% del patrimonio forestal”, dijo durante la apertura del evento paralelo “Manejo Sustentable de los Bosques Nativos: Una Política en marcha frente a la Desertificación”.

Es menester recordar que el Poder Ejecutivo Nacional se tomó tres años, del 2006 al 2009, para reglamentar la Ley de Presupuestos Mínimos sobre Bosques Nativos. 36 meses en los que se destruyó una buena parte de esa riqueza natural con la anuencia de funcionarios municipales, provinciales y nacionales.

La Rocca no se olvidó de anotar un poroto para la administración nacional por la sanción y reglamentación de esta ley, la 26.331, por la cual la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación brindará, a solicitud de las autoridades correspondientes de cada provincia, la asistencia técnica, económica y financiera necesaria para realizar el Ordenamiento Territorial de los Bosques Nativos existentes en sus jurisdicciones.

Así como hizo falta viajar hasta Tartagal, Salta, para comprobar que en la Argentina hay pobres, no sería malo que se dieran una vueltita por el resto de la provincia, además de Santiago del Estero y otros territorios del norte argentino para ver “in situ” como el avance de la frontera agropecuaria hace estragos en el bosque nativo. Y ahí la complicidad es notoria y manifiesta.

Parece que el mensaje que está llevando adelante el titular de la cartera ambiental, Homero Bibiloni, o bien no llega a sus subordinados o es otro caso más de palabras “pour la Galerie”. Muchos documentos y poca bajada a tierra. Sería interesante también contabilizar cuantas consultoras están prendidas en el negocio.

Mientras tanto, la hipocresía sigue desplegándose frente a interlocutores extranjeros que vienen de paseo al país para elaborar más y más documentos. Felicitaciones mutuas y todos contentos en el acotado corralito ambiental. El mensaje llega directo a los burócratas. Argentina sigue siendo la campeona de las leyes que no llegan a la gente. La tala, mientras tanto, sigue convirtiendo al país en un gran desierto cubierto de soja.

 

Palabras clave:  bosques nativos - ambiente - desertificacion
 

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