| Los arbolitos de Bibiloni |
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| Escrito por Redacción |
| Viernes, 09 de Octubre de 2009 10:15 |
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Finalmente, casi los mismos actores -a los que se sumó la ministra de Defensa, Nilda Garré-, se fueron hasta el Campo Argentino de Polo, en el predio que tiene el Ejército en Palermo. Esta vez se trató de la plantación de un Lapacho Rosado. Fue un reconocimiento por el Plan de Forestación del Bicentenario que esa fuerza implementará a partir de 2010. Hubo discursos y promesas por doquier. Entre ellas, que una vez finalizado el congreso, se pondrá en marcha el Plan Nacional de Forestación –que pretende la plantación de 9.305 hectáreas en todo el país- en el marco de las celebraciones por el bicentenario. Homero prometió, mientras tanto, que el tema forestal “es política de estado” en Argentina. Esas palabras recuerdan el encendido discurso del ex Presidente Néstor Kirchner frente al Río Uruguay, en el que declaró que el “tema ambiental” pasaba a ser “política de estado” del país. El transcurso del tiempo fue demostrando que se trató de una frase de conveniencia. No es un buen antecedente para los deseos del secretario. “Tanto el bosque nativo como el implantado constituyen un recurso estratégico que hace a nuestra soberanía y forma parte de los ejes geopolíticos nacionales. La respuesta debe encontrarse desde lo político y no en los intereses empresarios””, aclaró Bibiloni. Un vistazo sobre lo que sucede en muchas provincias del norte argentino encuentran justamente en la dirigencias políticas y empresarias a los principales deforestadotes de un país de por sí sobre deforestado. El funcionario agregó que el Congreso es una “buena oportunidad para discutir el valor de nuestros ecosistemas y de los bioservicios”, un tema urticante que incluye al declamado Mercado de Carbono. Desde muchos sectores se critica que este mercado de emisiones sólo es una máscara para que los países desarrollados continúen contaminando. Nada importa y el espíritu queda en paz. Los plantines durarán mucho tiempo y crecerán hermosos árboles en esas zonas socialmente privilegiadas de la ciudad de Buenos Aires. El mapa del país muestra una realidad más urgente.
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