Dos pastores dos rebaños PDF Imprimir E-mail
Escrito por Redacción   
Viernes, 09 de Octubre de 2009 11:37


Que contamina que no contamina, que siga el corte que no siga. No es sorpresa en la Argentina los conflictos ascienden o descienden, unos a otros van peleando las primeras posiciones en las agendas. Pero también llega el momento del subsuelo allí donde no quedan más recursos y todo va a al olvido. La ciudad sin puente se disfraza de dos realidades, los que sostienen el corte y los que no.   

Hay otros ingredientes además está Botnia. La política de Bibiloni es la del me quedo quieto y está en manos de. Pero en las calles de Gualeguaychú se discute otra cosa. La idea de autolimintar es una simplificación que para empezar suena a impotencia.

Las personas terminan resolviendo por sí mismas sin presencia del gobierno.
En lo que va del conflicto Argentina se quedó con las dudas y la acción directa ha sido, un recurso eficaz.
“La convocatoria anticorte es una campaña muy bien pensada y organizada por muy poquitos vecinos, totalmente identificados, que tomaron los argumentos de la propia empresa Botnia y del gobierno Uruguayo” dicen desde la asamblea.

 

Por lo visto Botnia no solo puede contaminar, también deja al desnudo la política del avestruz con la que Bibiloni y Picolotti llevaron adelante el conflicto. Pero además de plumas la consistencia es la sub-ejecución.

Seguramente no hay causas únicas, pero en la pequeña ciudad el debate es otro. Impulsado por  el sector del comercio se pide que se levante el corte. En definitiva las historias pequeñas es lo que no tenemos que perder de vista. La tensión es el cómo se sigue.

Acostumbrados a vivir sin gobierno los temas en ambiente son sociales donde  todavía es el momento para este y otros debates, lo que indica que finalmente que nada cierra.

Palabras clave:  botnia - gualeguaychu
 

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