| Embestida contra la decencia el Delta está de remate |
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| Escrito por Redacción |
| Sábado, 10 de Octubre de 2009 09:59 |
Pase, vean y compren esta ganga. Menos mal que Tigre esta muy al sur si no que capaz lo compra el mismísimo Al Gore con el dinero que recaude de los propios argentinos. Pero Gore no verá el aspecto humano del tema. Para el intendente del Tigre, Sergio Massa son momentos para estar exultante. Para el intendente es la oportunidad de que esos palos feos retorcidos llenos de animales juncos y gente pobre se convierta en islas para de ricos. Después de su fugaz paso por la cima del poder nacional, el simpático funcionario de dentadura perfecta y boca torcida pero ascendente, volvió al lugar de sus amores con más jabón que pompas. Relajado y sin tensiones, se dedicó a promover el Delta –un ecosistema único- para convertirlo en una especie de Miami argentina en vías de desarrollo. Fue en agosto pasado cuando a los isleños se les pusieron los pelos de punta. Muy lejos de ese paraíso natural, el joven intendente anunciaba en el lujoso Hotel Hilton de Buenos Aires, la preparación de un “Master Plan” para el Delta, sobre todo, de la primera sección. Al grupo de selectos inversores reunidos en la “Expo Real State” se les hizo agua la boca. Las palabras de Massa eran como música para sus oídos. Un impresionante desembarco inmobiliario iba a dar vuelta la historia del Delta. Quienes no participarían de esta fiesta fundacional serían los isleños, ocupados como están en frenar el ilegal avance de empresas sobre sus derechos de posesión. Colony Park es sólo un ejemplo del atropello. El anuncio no hizo más que echar leña al fuego al ya de por sí encendido ánimo de los pobladores del Delta, tanto isleños como de los otros. Es que vivir en la isla siempre fue como estar afuera de la política del gobierno municipal, pero ahora la inclusión los manda afuera. Apenas conocida la noticia, se pidió una audiencia al intendente. Los vecinos no van con ánimo de fumata blanca. Anunciaron caravana náuticas, marchas, protestas, campañas y no se sabe cuantas medidas más para hacer retroceder la iniciativa. Dijeron, que harán lo posible por desalentar a los inversores y posibles compradores “alertándolos de los perjuicios” que causarían esas operaciones inmobiliarias. “Somos habitantes del Delta, reunidos para defender el lugar que hemos elegido para vivir, la isla tal cual es, un humedal, inundable, verde por “naturaleza”, además proveedor de oxígeno y agua dulce para millones de habitantes”, destacaron en comunicados hechos públicos. Casi una nota para Al Gore, un benefactor que estará en los próximos días “Estamos respaldados por la ciencia (Universidades, personalidades que saben de la necesidad de tener ‘reglas claras y seguridad jurídica’ para preservar los humedales aquí y en todo el mundo), por la ley (Constitución Nacional Art. 41, Constitución Provincial Art. 28, Ley 11723, Ley Integral del Ambiente de la Provincia de Buenos Aires, la reciente Resolución Nº 29/09 del OPDS y otras) y por nuestro criterio de progreso”, agregaron. La dura batalla, que hoy tuvo otra instancia con la primera audiencia pública llamada por el ejecutivo de Tigre para tratar el tema del Proyecto Delta S.A., amenaza extenderse como reguero de pólvora a todos los municipios ribereños. Más al sur, en la localidad de Berisso –que comparte este ecosistema del Delta- también se escuchan rumores de negocios inmobiliarios. Esta vez las llamas del Delta serán más difíciles de apagar. |



