Juro que estuvo Al Gore PDF Imprimir E-mail
Escrito por Redacción   
Jueves, 15 de Octubre de 2009 12:45


Muy temprano llegó la periodista con su fotógrafo a Tigre. El partido bonaerense conducido por Sergio Massa se preparaba para recibir el ex vicepresidente norteamericano Al Gore reconvertido a profeta del ambiente. Precisamente y como raro destino el mismo lugar donde los isleños buscan no ser desalojados por una emprendimiento inmobiliario que caracteriza lo peor de la política, se convirtió en el primer escenario para la comedia. La fundación de Al Gore no pierde el tiempo. Firmó un convenio con el distrito para asesorar al alicaído partido en temas de ambiente. Probablemente esto podría hacerse con alguna universidad, incluso con organizaciones o con los propios isleños, o con la comprada fundación Pro Tigre parte del gobierno local. Nada de eso. Para el muchacho de Tigre es mejor poner luces de colores y hacer humo. La fundación de Al Gore es una empresa como cualquier otra. No perdón no es como cualquier otra es la organización que expresa el poder en el mundo en torno al horizonte de los negocios vestidos de cenicienta lucrativa. Al Gore cobra por todo y amordaza a los medios y los elige para no darles nada. Ni foto. A su vez el interés planetario del cambio climático es cualquier cosa pero principalmente un sistema de silencio. Este sistema es confirmar el modelo de concentración de la riqueza teniendo en cuenta las variables que se van presentando. En este sentido Al Gore no es ajeno, es parte. El mundo esta diseñado una vez más para dominarlo en beneficio de algunos y para el penar de muchos. De vuelta desde Buenos Aires a La Plata, la gente común gritaba el gol en el colectivo. A esa hora el ex se preparaba en La Rural que usa glifosato para evitar el crecimiento natural de los pastos que afean. El modo de hacer las cosas siempre pasa de lo común de lo cotidiano a la escala que corresponda. La frustrada visita a la costa de Tigre por razones de seguridad es el modo proyectivo de ver las cosas. Es por eso por esa misma lógica que el país de origen de Gore distribuye en las rutas de comercio su poderío bélico. El cambio climático tiene responsables y Estados Unidos ocupa el triste primer lugar. Ese modo de vida de imponer comienza a transitar el camino de los bonos de carbono manejados por los países integrantes del G8 principales contaminadores a escala. La idea es simple el mundo seguirá así los países dominantes contaminarán poniendo un freno a los países emergentes mientras otros literalmente desaparecerán por los efectos. O sea canjeamos seguir en la pobreza o desarrollar modelos de producción de alimentos y minerales en condiciones observables y la foto queda detenida allí. A su vez nos venden medio paquetes tecnológicos y hacen negocios para canjear bonos que son patente de corzo. Ninguno de los medios locales tan tirifilos como Massa, Saa, el intendente de La Plata Bruera, el grupo Vila Manzano –si el que se opero el culo- y otros dedicó al tema tanto centimetraje como en viaje rentado de Al Gore. Son parte del combo de la información cholula que si niegan espacios a los locales. Ni una sola línea a lo central, ni a lo de fondo. Todos son parte de la cultura de no ver el sistema concentrado de cálculo. Así de simple. El mundo transitará a ese mercado de dominio. Para eso se necesita lo que sucedió una organización internacional, los medios, unos cuantos políticos y empresarios y un liderazgo que les hable de la sopa mientras ellos comen con postre y repiten.          
Palabras clave:  al gore