ONGs Y EMPRESAS: TE ODIO HASTA AMARTE PDF Imprimir E-mail
Escrito por Redacción   
Jueves, 22 de Octubre de 2009 10:46


Hace diez años hasta amenazaban con volar el gasoducto; hoy se abrazan en una causa común. El extraño universo de las Organizaciones ambientalistas tiene lados oscuros e inexplicables. En eso se parecen mucho a los políticos que hoy se odian y mañana son como gemelos. La gente entenderá, piensan y dicen.

La certificación de leña consiguió el milagro de que Greenpeace, Vida Silvestre, Proyungas y WWF se unieran a la empresa del gasoducto Norandino en una iniciativa para defender los bosques. Crease o no, como diría Ripley, los que ayer casi le cortan los caños a la empresa, ahora van en el mismo logo: FSC.

“El gasoducto se hizo, pero se hicieron una serie de acciones mitigadoras bastantes interesantes. No olvidemos que hoy hay una reserva natural y un parque provincial producto de la mitigación de 70 hectáreas que hoy se traduce en 2 mil hectáreas de áreas protegidas. Si no hubiera habido toda la protesta no se hubiesen hecho las cosas bien”, dijo a Medio y Medio Emiliano Ezcurra, un ex Greenpeace y actual FSC que en su momento fue una de los protagonistas de esa batalla contra el gasoducto.

“El caño lo enterraron y esta ahí, y el conflicto ocurrió hace diez años y hoy la realidad es otra, y si está la posibilidad de colaborar con una iniciativa de este tipo me parece que esta bien. Arrimarse en algo que nos hace converger. Para que la gente lo entienda; la empresa en su momento hizo las cosas de una manera pero no es una conducta repetitiva, es una obra que se hizo en su momento. En su momento el gasoducto se construyó, generó una fricción, un conflicto en el que estuvimos involucrados. Resultó lo que resultó. Se hicieron unas cosas muy positivas para el medio ambiente que no se hubiesen hecho”, agregó.

Puede resultar extraña esa combinación, pero es así. Tan extraña como el caso de Pro Yungas, una ONG muy cuestionada por los habitantes de las Yungas -en el Parque Nacional Baritú es casi una mala palabra por su insistencia en plantar eucaliptos y pinos en una zona de extraordinaria biodiversidad- que ellos dicen defender.

Estas alquimias ambientales son muchas veces las que hacen dudar de las buenas intenciones de sus mentores.

Respecto de FSC, se trata de ONG internacional que nació en  1993 producto de un fuerte acercamiento entre empresas y organizaciones, donde el eje era –y es- que no se puede seguir terminando con los bosques, pero tampoco prescindir del papel y la madera.

Se generaron diez principios y criterios de los cuales partieron una serie de estándares y se creó un estricto sistema de certificación. El sello lo ponen empresas certificadoras que acreditan a otras empresas que pueden ofrecer madera con certificación FSC. Pueden ser tanto a una pastera, a un aserradero, o a una imprenta. En Argentina hay dos empresas que trabajan con madera nativa que están certificadas con FSC, y varias que trabajan con maderas exóticas.

“Para ello tienen que cumplir una serie de normas muy estrictas, con premios y castigos. No es un sistema perfecto, pero es lo mejor hoy a nivel global. El impacto es muy positivo porque tiene que ver con el empleo en blanco, tiene que ver con el empleo infantil. Respetar la ley, respetar a la gente, que estén con seguridad en el trabajo, que se respete la tasa de reposición natural del bosque, el plan de manejo, no se puede certificar si se desmonto después del año 94. Estos son un resumen de los diez principios”, precisó Ezcurra.

El producto que se presentó en el Congreso Forestal Mundial es “Leña FSC de las Yungas” que explotan dos empresas que acreditaron esa certificación. “Hay dos que están certificadas en yungas para comercializar un producto que se llama leña FSC, de manera tal que utilicen los residuos del aserradero y del bosque. Estas empresas utilizan solo el tronco para hacer tallas y los residuos del borde del tronco que no se usan en el aserradero, lo empaquetan en el producto”. Una buena iniciativa con socios cuestionables. “Tenemos diferencias, pero si nos manejamos con las diferencias no hacemos nada”, concluyó Ezcurra. En fin.

 
Palabras clave:  bosques - certificacion - greenpeace - vida silvestre - pro yungas - wwwf - ezcurra - fsc
 

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