Es el dinero, estúpido! PDF Imprimir E-mail
Escrito por Redacción   
Viernes, 13 de Noviembre de 2009 10:54


Hay revuelo. Se sienten ruidos de botas de infantería. El objetivo; despejar de molestos indigentes y pobres de toda pobreza que se acumulan en las márgenes del Riachuelo para hacer el camino de sirga. En definitiva, hacer una obra de infraestructura bastante criticada por los expertos, para que los desechos vayan directo hacia el Río de la Plata. Detrás de esa puesta en escena, un millonario crédito de 840 millones de pesos prometidos por el Banco Mundial.
Como siempre en el país, se empieza por el mal menor; la gente. La contaminación en el Riachuelo, todos lo saben, parte de los desechos que arrojan las cientos de empresas que se sitúan en la cuenca. No es la caca de las personas la que llevo a esta situación. Es ahí donde el poder de policía debería actuar con toda severidad.
La última disposición del Juez, Luis Armella, falla en ese caso de objetivo. No se cumplió con ninguna de las disposiciones respecto a las empresas, salvo maquillajes para las cámaras. Mientras Armella ordena que las fuerzas de seguridad pongan orden, la Autoridad de Cuenca Matanza-Riachuelo dispone de 7 (si, apenas 7) inspectores para controlar las cientos de empresas archicontaminantes que envenenan a diario a toda esa gente y más.
Pero el dinero de los organismos multinacionales de crédito –en este caso, el Banco Mundial- desnuda la agenda del ambiente del organismo que contempla financiar obras sin la variable gente. Para eso hay otras líneas de créditos y periodistas ambientales y del acceso a la información pública comprados por chirolas.
No importa esa gente que vive en condiciones paupérrimas, abandonados a la mano de Dios. Se esperan, entonces, días difíciles. El espejo vuelve a tomar forma frente a la realidad nacional y refleja en la Cuenca Matanza Riachuelo lo que sucede en el país; la gente pagará así sea con su seguridad física, la ficción que plantean los créditos.  El Banco Mundial constata a nivel global lo local, que bajo el mensaje ambientalista hay rapiña para engordar el ganado propio y el ajeno.
Armella será aplaudido por unos y criticado por otros. Aquellos funcionarios que debieron actuar para no llegar a este punto deberían ser condenados moral y judicialmente. No son válidos ya más intimaciones ni perdones de multas sobre lo que no se ha hecho ni se hará. En las calles se siente un clima espeso y ambiguo: reprimir o no hacerlo. Quizás lo que suceda en los próximos días en el Riachuelo sea una muestra de que además de contaminación hay gente.  
Palabras clave:  banco mundial - armella - riachuelo
 

Notas Relacionadas