El vaso, la ducha y no es tiempo de jacuzzi PDF Imprimir E-mail
Escrito por Redacción   
Lunes, 16 de Noviembre de 2009 16:05


La alerta cuando el agua no llega o cuando rebasa es una muestra de la situación que con mayor asiduidad enfrenta al hombre a la toma de decisiones. Se trata de un problema donde también el agua abunda. La crisis hídrica en varias provincias de la Argentina, produjo que la legislatura de Santa Fe pase la gorra. Según la norma sancionada es la primera provincia en prohibir la venta de agua dulce a granel, potabilizada o no, y cuyo fin, directo o indirecto, sea su exportación, salvo dos tipos de excepciones: las razones humanitarias o de emergencia y la ejecución de convenios suscriptos con la Nación, otras provincias, regiones, estados u organismos internacionales. A su vez la norma fija sanciones para las violaciones que pueden ocurrir. Un caso similar pero a nivel municipal ocurre en Córdoba donde se piensa en la instalación de medidores y se aplican multas. La autoridad de aplicación en Santa Fe es el Ministerio de Aguas, Servicios Públicos y Medio Ambiente. Para el senador Ricardo Kaufmann impulsor de la ley hay que ir por un poco más. "También debe ser motivo de una legislación particular la comercialización de la llamada agua de mesa", dijo. La provincia de Santa Fe, eminentemente agrícola con predominancia al cultivo de soja tiene en ese sector al mayor consumidor, a lo que se agrega el uso cuestionado de agroquímicos que contamina los cursos de agua. La empresa Makhena SA, es una de las que ofrecen agua dulce a granel, cruda, sin tratamiento cuyo origen son ríos de llanura. En cada envío pueden transportar hasta 70.000 toneladas en buques tanques. El agua es llevada en el lastre de los barcos. Cualquier buque, para poder navegar, tiene que estar lastrado, con cierto peso para mantenerlo equilibrado. Para que pueda navegar sin zozobras, debe cargar cierto volumen en sus bodegas, así, descargan la mercadería en puerto argentino y cargan agua dulce para la vuelta. La escasez de agua ha hecho que aumente el uso de aguas residuales para la producción agropecuaria en comunidades pobres urbanas y rurales. Más del 10 por ciento de las personas del mundo consume alimentos regados con aguas residuales, por lo general muy contaminadas.
El agua dulce representa el 3% del total disponible en el planeta. Argentina es en términos generales un país privilegiado ya que dispone de 22.000 metros cúbicos por habitante al año, pero muy mal distribuida.

 
 
 
 
Palabras clave:  agua - ley
 

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