Empresa argentina compra pasta de celulosa a Botnia PDF Imprimir E-mail
Escrito por Redacción   
Sábado, 21 de Noviembre de 2009 13:01


A 9 euros el rollo que usted ve en la imagen es posible que nada detenga a Botnia y a las empresas. Pero el dinero que va a parar a las cloacas tiene algunos problemas.   
Mientras en La Haya los jueces se rompen la cabeza para entender el reclamo argentino, en el país del nunca jamás la empresa Botnia hace pingües negocios. No importan cortes de ruta o declaraciones rimbombantes; los negocios son los negocios. Así, en las horas que algunos ciudadanos de Gualeguaychú toman mate sobre la ruta que conduce a la vecina Fray Bentos, otros se limpian el traste o se secan la boca con papel hecho con los materiales procedentes del monstruo del río Uruguay.

Así lo confirma la información que indica que la empresa Celupaper, con sede en San Pedro, realizó una compra inicial de 500 toneladas de pasta de celulosa a Botnia. No es mucho, pero es un comienzo. El andarivel de la protesta va por un lado, el reclamo argentino por el otro y en el medio, los negocios entre vecinos.

“Es una barbaridad que estemos anunciando ante la Corte Internacional de Justicia de La Haya a una empresa por su funcionamiento ilegal y mientras tanto las empresas argentinas estén haciendo negocios con ella sin que el Gobierno diga nada”, se quejaron los quejosos asambleístas de Gualeguaychú . Es no entender la política.

Los asambleístas piden que se apliquen las restricciones que el Código Aduanero indica para prohibir toda operación comercial con Botnia. El manco brazo de la política de Estado nunca llegará a esa instancia.

“Estas empresa compradoras se alinean al pensamiento del gobierno nacional de decir una cosa y hacer otra. Somos títeres del poder económico de estas corporaciones”, dijo a su turno el co-fundador de la asamblea, José Poulet. La relación odio-amor entre el gobierno y los asambleístas tiene entonces otro capítulo. Al cumplirse tres años de la toma del puente, los mates saben cada vez más amargos en un país donde la solidaridad a las causas perdidas es tema de museo.

Palabras clave:  botnia
 

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