Vermouth con papas fritas y good show PDF Imprimir E-mail
Escrito por Redacción   
Jueves, 26 de Noviembre de 2009 18:46

Por eso mis amigos chichipios a seguir laburando, Vermouth con papas fritas y good show. Así como en el cierre de los monólogos de Tato Bores, a la ex secretaria de Ambiente Romina Picolotti le va a resultar complicado justificar los gastos efectuados en la cartera nacional.  
Son 22 millones de pesos que la autoproclamada “amenazada por las empresas mineras” deberá justificar en menos de un mes. Picolotti citada a indagatoria a pedido del fiscal Guillermo Marijuán, tendrá que enhebrar la aguja ante la  jueza María Servini de Cubría.
La cordobesa es señalada por el desvío de fondos públicos con falta de rendición de cuentas y gastos suntuosos y raros. Pero además la aliada a Luis Juez contrató a familiares y amigos, mientras alejaba a funcionarios claves de la secretaria nacional. El jefe de Gabinete de la Secretaría de Ambiente de la Nación era ni más ni menos que el propio hermano Juan Picolotti. En el listado de gastos figuran contratación de aviones privados, servicios profesionales sin especificar, viáticos imprecisos, rulemanes, autopartes, estacionamiento, la compra de un reloj despertador, ochenta remeras, buzos, 4500 paquetes de regalo, carteles, folletos, 5500 escarapelas, mil plantas aromáticas, una animación artística, publicidad, servicios de audio, sidras, nueces, turrones, vinos, tintorería, lavautos. Como extrañaba Córdoba y a sus hijos volaba en avión privado casi todos los fines de semana y también a otros destinos. La Fundación ArgentINTA sirvió además para eludir controles.  ArgenINTA administraba dinero para dar apoyo técnico administrativo para acciones institucionales  de la Secretaría en el marco de las actividades del Consejo Federal de Medio Ambiente (COFEMA). Para lograr esto Picolotti desplazó al entonces presidente del consejo el santacruceño Francisco Anglesio y conformar un mapa afín a sus objetivos.  “Tengo un gran compromiso con la causa ambiental”, destacaba la Dra. Picolotti, a pocos días de asumir en la cartera. Asimismo, agregaba “tenemos una oportunidad política muy importante”, refiriéndose a la jerarquización de la cartera ambiental nacional. Por ese entonces presentaba la estructura del organismo conformada por tres subsecretarías. Las mismas eran de Política y Gestión Ambiental, a cargo de Miguel Pellerano (ex Director Regional para América del Sur de la Unión Mundial para la Naturaleza), otra de Promoción y Desarrollo Sustentable a cargo de Florencia Roitstein y la tercera de Relaciones Institucionales, al mando de Bruno Carpinetti. Con relación a esta última, indicaba que la misma se ocuparía de la coordinación con las provincias. “Establecer alianzas con ellas y revitalizar el COFEMA (Consejo Federal de Medio Ambiente) es esencial para empezar a conseguir cambios más allá de los límites jurisdiccionales”. Pero la doctora Picolotti tenía el respaldo del mismísimo jefe de Gabinete que terminó acusando a Carpinetti como “calumniador” de Picolotti. En un extenso dictamen Marijuán les imputa los delitos de malversación de fondos, violación de sus deberes como funcionarios públicos, defraudación y fraude en perjuicio de la administración pública. Lamentablemente todos excarcelables.
Palabras clave:  picolotti