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Escrito por Redacción
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Viernes, 27 de Noviembre de 2009 15:46 |

El punto de discusión acerca de la seguridad de las personas tiene un fuerte reclamo desde la sociedad y se ve relejado en los medios extensamente. No sucede lo mismo con otras maneras donde la criminalidad de los hechos tiene otras formas. En los temas ambientales directamente las responsabilidades están diluidas y sin condenas excepto la social. De este modo la transgresión sigue siendo, la manera en la que la sociedad se organiza. En las primeras horas de la tarde de ayer ambientalistas autoconvocados esperaban frente a la comisaría de Villa General Belgrano que la policía deje en libertad al joven acusado de atentar contra el vehículo de un propietario del campo que fue fumigado al comienzo de la jornada. La razón es que los vecinos que viven en el lugar piden que se cuide la salud de embarazadas y niños que viven allí. Es Córdoba pero podría haber ocurrido en Santa Fe o en la provincia de Buenos Aires o en cualquier lugar.
Los dueños de los campos fumigan ajustados a un recurso de amparo que les otorgó la justicia, pero son reacios a la hora de informar los productos que usan. Los vecinos indicaron que "si quieren que éste sea el camino, no hay problemas, vamos a caminar por aquí”, anunciando que volverán a enfrentarse con los dueños de los campos. “Parece ser que la ley no reconoce lo que creemos justo. De alguna manera lo tendrán que hacer" dijeron. Un juez de Río Tercero otorgó un recurso al amparo de los sojeros para poder fumigar por “derecho al trabajo”, pese a existir una ordenanza de ordenamiento que prohíbe realizar la tarea a menos de 500 metros de los vecinos. Para el dueño del campo en cuestión la fumigación se realizaba de acuerdo a la ley. Para los vecinos no. Los disparos de armas de fuego de los vecinos, la lluvia de piedras y el avance sobre el campo muestran que la tensión está resolviéndose en la asimetría del equilibrio perdido. Días atrás en un campo de Santa Rosa la fumigación fue cuidado por cinco patrulleros y cinco autos particulares. La palabra clave de la controversia es “glifosato” que mueve la suma en el mercado argentino de US$ 600 millones. Mientras la soja transgénica, RR o “Roundup Ready”, se extiende, las primeras reacciones en manos de la gente comienzan a suceder. No será raro ver en un futuro inmediato a la totalidad de las fuerzas de seguridad custodiar un campo como el de Santa Rosa mientras los vecinos velen armas por falta de respuesta.
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