| Informe de la Defensoría del Pueblo: El síndrome de Herodes |
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| Escrito por Redacción |
| Viernes, 11 de Diciembre de 2009 10:39 |
![]() Lejos, muy lejos queda aquel eslogan que decía que "en la Argentina los únicos privilegiados son los niños. Sólo recorrer las calles de la ciudad de Buenos Aires, por ejemplo, deja al descubierto el abandono que sufren los menores de edad. Drogados, sucios, mal vestidos, desnutridos, un combo explosivo y denigrante. Hoy se conoció un nuevo capítulo de ese genocidio infantil que se produce en el país. La Defensoría del Pueblo de la Nación presentó el “Atlas de la niñez en riesgo Ambiental de la Argentina”. El completo trabajo -que contó con la participación del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), la Organización Panamericana de la Salud (OPS), el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD)y la Organización Internacional del Trabajo (OIT)-, desnuda la trama de complicidad y negligencia de los organismos del estado. El concepto de riesgo se hizo combinando dos factores: la amenaza ambiental y la vulnerabilidad social. El resultado fue que la mitad de los chicos del país está en riesgo. Para elaborar el trabajo, se utilizó la información proveniente de los organismos públicos y del Censo Nacional Económico de 2004. “Hay una gran dificultad en el país para hacer política pública por la falta de información”, reveló la jefa del área de Medio Ambiente de la Defensoría, Cristina Maiztegui. Esta dificultad en la recopilación de la información se vio sobre todo en lo que hace a la actividad minera, donde prácticamente se tiene poca o nula información. “El caso más fuerte es el de la minería, donde la propia secretaría nos contestó que no tenía esa información. Estamos un aprieto”, agregó la Maiztegui. El trabajo se centró en cuatro aspectos: la actividad industrial, los plaguicidas, el saneamiento básico y la actividad minera. Los resultados no pudieron ser más desalentadores. En 46 departamentos del país (el 8,7 por ciento de los 531 de todo el país), la proporción de menores de 18 años con riesgo por contaminación industrial asciende al 42 por ciento del país, es decir, 5.113.044 chicos. En tanto, en la totalidad de los departamentos con riesgo de contaminación por plaguicidas, con valores altos a muy altos, están afectados 3.492.719 menores, casi el 30 por ciento del total del país. Por su parte, el saneamiento básico insuficiente es sufrido por 7.117.513 menores, lo que representa al 58 por ciento de la población infantil. En este caso el mayor riesgo se observa en 193 departamentos de todo el país, especialmente los de la región norte y el conurbano bonaerense. La falta de datos sobre la actividad minera sólo permitió obtener resultados de la industria petrolífera que afecta a 73.625 chicos. Mayoral, Gioja y sus socios mineros deben estar felices de haber escondido la información. La trampa deja a la zona de la cordillera como prístina y hasta saludable. El estudio concluyó en este último caso que la actividad que regula la minería, no concreta la información y tiene evidente incapacidad para manejar los conflictos. A la nueva patria minera mucho no le interesa. “Este trabajo da visibilidad. Probablemente sin el trabajo, el problema no se ve o se lo ve de manera difusa. El estado está yendo muy por detrás de la sociedad. Hemos visto que la gente está muy concientizada, utilizando terminologías específica, en sintonía con el mundo globalizado”, dijo el Defensor Adjunto a cargo de la Defensoría, Anselmo Sella. El país invertebrado –como decía Ortega y Gasset de la España de la preguerra- mata lentamente a sus hijos. Los funcionarios sufren el síndrome de Herodes. En cualquier nación normal se los llamaría asesinos. |




