Copenhague: ¿La culpa es de Doña Rosa? PDF Imprimir E-mail
Escrito por Redacción   
Miércoles, 16 de Diciembre de 2009 10:22



Barack Obama, el primer presidente negro de los Estados Unidos que tantas expectativas despertó en gran parte del planeta, no deja de ser un norteamericano medio. Ante un pueblo que le da la espalda a la cuestión climática (tal como se confirmó en una reciente encuesta nacional donde el tema era considerado importante por mucho menos de la mitad de la población), el carismático mandatario dijo que ahorrar energía en la casa y de esa forma, luchar contra el calentamiento global, es “sexy”.

"Nuestras casas y nuestras oficinas consumen casi el 40 por ciento de la energía que usamos y contribuyen a casi el 40 por ciento de las emisiones de dióxido de carbono que producimos. Todo el mundo habla de eso en este momento en Copenhague", destacó Obama en una visita a una gran tienda de bricolage en Alexandria (Virginia, este), en el sur de Washington.



"Las viviendas construidas en la primera mitad del siglo pasado pueden consumir aproximadamente 50 por ciento de energía más que las construidas actualmente", añadió el presidente, cuyo gobierno ofrece asumir el 30 por ciento del costo de los trabajos de aislamiento de las habitaciones, hasta un máximo de 1.500 dólares, a través de créditos impositivos. De las empresas, las grandes contaminadoras de ese país, ni mu.

Mientras Obama les recomendaba a los consumidores de su país a que se aíslen para volverse “sexys”, y de paso echarles la culpa de las enormes emisiones de dióxido de carbono que hacen de los Estados Unidos el segundo país más contaminantes del mundo, después de China, La delegación de Estados Unidos en la cumbre climática de Naciones Unidas rechazó hoy las críticas a sus objetivos de reducción y mantuvo su propósito de recortar las emisiones de gases de efecto invernadero en un 17 por ciento hasta 2020 en comparación con el año 2005.

"Estados Unidos está haciendo un montón", dijo el jefe de la delegación estadounidense, Todd Stern, durante la conferencia climática en Copenhague.  La reducción a la que aspira la administración del presidente norteamericano Barack Obama equivale a un cuatro por ciento respecto a los niveles de 1990 y contrasta con la de la Unión Europea (UE) que persigue el objetivo más ambicioso de disminuir sus emisiones de dióxido de carbono (CO2) entre un 20 y un 30 por ciento con respecto al año de referencia 1990.

Stern explicó que a estas alturas prácticamente sólo la UE se atiene al año de referencia de 1990. En total, Estados Unidos superaría en cinco de seis puntos a la UE o como mínimo la igualaría, aseguró. En este sentido afirmó que los recortes de CO2 a largo plazo de su país -de un 30 por ciento para 2025 y de un 42 por ciento para 2030- se traducen en reducciones del 18 y del 33 por ciento respectivamente en comparación con los niveles de 1990. Mientras que la UE aún no ha establecido ningún objetivo más allá de 2020. ¿Será también una propuesta sexy?. Al final, la culpa la tiene doña Rosa. Like a Virgin.

 

 

Palabras clave:  cop 15 - obama
 

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