La semana que se va PDF Imprimir E-mail
Escrito por Redacción   
Domingo, 20 de Diciembre de 2009 11:06

Por fin terminó la cumbre del clima. Tantas palabras y papeles que podrían haberse evitado con una simple comunicación entre gobiernos. En adelante, estas cumbres que generan tanto gasto inútil, deberían dosificarse. No hay explicación, por ejemplo, de la participación argentina –un país cada vez más periférico- que no figuró ni en los etcéteras. Hace tiempo que no se veía una delegación tan gris, tan sosa, como la argentina. Durante casi un año, el todavía secretario de Ambiente y Recursos Naturales, Homero Bibiloni, fogoneó lo que consideró una idea revolucionaria en el mundo del ambiente y del trabajo. La llamada transición justa no le interesó a nadie. Ni en los diarios locales figuró. Tampoco descolló el ministro de Relaciones Exteriores, Jorge Taiana, que pasó tan desapercibido que hasta nos lleva a dudar sobre su presencia. ¿Eestuvo o no?. La que sí estuvo y habría que analizar un poco nuestras bibliotecas jurídicas, es la ex titular de ambiente y actual citada para una indagatoria, Romina Picolotti. La cordobesa, que en el momento de la cumbre debería haber estado frente a la jueza Servini de Cubría junto a Luis Juez para explicar qué hicieron con el dinero, se paseó a sus anchas por las instalaciones de la cumbre. No se preocupó por aclarar a los delegados extranjeros que ya no ocupa más el sillón del primer piso del edificio de la calle San Martín, en Buenos Aires. En la fría Dinamarca todavía la confundían con su cargo. Bibiloni en silencio absoluto.

Pero además de la cumbre, otras cosas sucedieron en el país. Por ejemplo, la Corte Suprema de Justicia dará que hablar cuando se haga cargo del caso de Pascua Lama. Un tema del que habrá que encargarse en breve. También la justicia actuará en el caso de la senadora por Corrientes, Josefina Meabe de Matho. Tanto ella, como su marido, Ricardo Domingo Matho, y el titular del Instituto del agua (ICAA), el ingeniero Mario Rubén Rujana, fueron denunciados penalmente por el autor del Código de Aguas, el ingeniero Rodolfo Paladini. La electa senadora se aferrará a sus fueros para no verle la cara a la justicia. El robo de agua del Iberá para su arrocera deberá ser afrontado por su marido.

En tanto, los radicales del Chubut se ponen el dedo en la boca y piensan como argumentar su apoyo al proyecto minero del gobernador Das Neves. Que si, que no, al final darán su voto afirmativo luego de las eternas vueltas a las que nos tienen acostumbrados los discípulos de Alem e Yrigoyen. Mientras ellos se hacen los distraídos, la Universidad Nacional de Córdoba le cerró la puerta en la cara a los fondos provenientes de la mina Bajo La Alumbrera. Es la tercera Universidad que se niega a recibir ese dinero sospechado de contaminación. Los mendocinos, en cambio, lo aceptaron con gusto.

Las vísperas de Navidad traerán un impasse a todos los problemas y cuestiones ambientales. Eso no quiere decir que las cosas tomen el rumbo que deban tomar. Desde estas páginas nos queda desearless a los lectores que pasen una Feliz Navidad. Guardamos las teclas por un ratito.

 
Palabras clave:  cop 15 - bibiloni - taiana - picolotti - cubria - ibera - agua - das neves
 

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