Andalgalá en pie de guerra contra la minería PDF Imprimir E-mail
Escrito por Redacción   
Sábado, 30 de Enero de 2010 10:31
 

Hay tufillo a pueblada. El objetivo: frenar de una vez por todas el avance de la megaminería a cielo abierto. Los catamarqueños de Andalgalá no quieren saber nada con el emprendimiento minero de Agua Rica, y por lo tanto, le interpusieron una acción de amparo para que se declare la “prohibición de no innovar” y la “cesación definitiva” del proyecto.

Los vecinos están inquietos. Hace un par de semanas, 3 mil personas de una población total de 17 mil marcharon por las calles de Andalgalá para demostrar el rechazo a la producción extractiva a cielo abierto.

Agua Rica se encuentra en la zona del nevado de Aconquija, a 3.200 metros sobre el nivel del mar y a sólo 17 kilómetros de ejido urbano de Andalgalá. Los pobladores ven con preocupación como sus derechos básicos a la vida, la salud, la integridad física, la propiedad, la identidad cultural y a gozar de un ambiente sano y equilibrado, corren peligro de ser afectados, a pesar de que están amparados por la Constitución Nacional y los tratados internacionales.

Todos sabenque el avance de la patria minera –casi un territorio independiente- no sabe de leyes nacionales ni internacionales. Las empresas y sus socios locales están entusiasmados con la política de puertas abiertas que tiene la Argentina. Pero la gente no quiere perder su raíz, su libertad y sus derechos.

El abogado patrocinante de los vecinos autoconvocados es un experimentado letrado en temas de derechos humanos, al punto de ser el vicepresidente del Foro Nacional de Derechos Humanos y Acción Humanitaria. Javier Garín –de él se trata- presentó la demanda –que ocupó 43 fojas- ante el Juzgado de Control de Garantías de turno de la ciudad de Andalgalá. Fue el pasado 19 de enero y contó con la firma de numerosos vecinos.

 “Pedimos la cesación definitiva de este emprendimiento porque se trata de una mina tres veces más grande que Bajo La Alumbrera que impactará negativamente sobre el Nevado del Aconquija, declarado Santuario de la Naturaleza, afectando gravemente el medio ambiente, la salud y la existencia misma de la población de Andalgalá”, señaló el abogado.

La demanda, dirigida contra la minera Agua Rica, la Secretaría de Minería, la  Municipalidad de Andalgalá y la Provincia de Catamarca, cita en su apoyo los Análisis del Informe de Impacto Ambiental elaborados por técnicos de la Universidad Nacional del Tucumán –sumamente críticos con el proyecto-, así como de geólogos y otros especialistas que señalan los riesgos de derrumbe, inundaciones y contaminación de acuíferos.

“Ellos quieren hacer en nuestros países lo que no les dejan hacer en los suyos: envenenar”, sostuvo el abogado. Se refería aYamana Gold Inc, una empresa creada a partir d ela fusión de varias mineras y que es la propietaria del proyecto de Agua Rica.

“Vuelan montañas enteras y las reducen a escombros, y luego separan los metales usando “sopas” tóxicas que dejan desechos en el ambiente, con lo cual se llevan del país hasta sesenta minerales distintos, sin valor agregado, en crudo, algunos de ellos estratégicos, por un canon irrisorio. Para colmo, reciben del Estado toda clase de facilidades, exenciones impositivas, subsidios y reintegros, todo para llevarse nuestros recursos naturales al extranjero dejando tras de sí tierra arrasada, con irreversibles pasivos ambientales. La megaminería a cielo abierto es reconocida en todo el mundo como una de las actividades más contaminantes, una especie de nuevo coloniaje”, acusó.

Garín reveló que existen estudios geológicos que indican que las características del proyecto aumentan los riesgos de aludes,  desmoronamientos, inundaciones y otros fenómenos catastróficos en perjuicio de la ciudad de Andalgalá. Además, “afectará las aguas del subsuelo en el Campo del Arenal, que son aguas fósiles de diez mil años de edad y que tardarán siglos en reponerse”, señaló.

El abogado de derechos humanos agregó que “los catamarqueños ya saben como es esto, porque hace doce años les dijeron que la mina Bajo la Alumbrera les iba a llevar prosperidad y desarrollo, y la verdad es que ni siquiera tomó obreros de la zona, pues en su mayor parte vienen de otras regiones. Tenemos evidencia de que la megaminería ha implicado una anormalmente alta incidencia de patologías como cáncer, enfemedades, respiratorias,  degenerativas y malformaciones, como informan médicos del Hospital de Andalgalá”. Catamarca está en pié de guerra, a pesar de los fuegos artificiales que se disparan de la secretaría de Minería de la Nación. Las sonrisas podrán trocarse en muecas de molestia. El pueblo catamarqueño se encarga de que sea así.
 
Palabras clave:  andalgala - agua rica - mineria - javier garin - la alumbrera - catamarca
 

Notas Relacionadas