La Defensoría advierte sobre Ayui Grande PDF Imprimir E-mail
Escrito por Redacción   
Martes, 16 de Febrero de 2010 11:20


Las arroceras tienen la mira puesta en el Iberá. No importa nada; ni las tradiciones culturales, ni biodiversidad, ni el agua, ni las leyes. Hay olor a dinero. Detrás están Soros y algún directivo del monopolio de Clarín. Pero un organismo está dispuesto a dar batalla contra este avance arrasador.

La Defensoría del Pueblo de la Nación remitió a la Legislatura correntina un informe en el que alerta sobre los impactos negativos que traerá aparejada la construcción de esta represa en el departamento de Mercedes.

En el informe elevado por el organismo, se advierte que el lago artificial de 8 mil hectáreas que están dispuestos a crear esas empresas para regar unas 20 mil hectáreas de arroz, “sepultarán bajo el agua 50 kilómetros de costas, bosques nativos, pastizales y pajonales que constituyen el paisaje natural de la zona y tienen continuidad ambiental con los esteros del Iberá”. Esa superficie es casi el doble de la Laguna de Iberá, que está ubicada a sólo 47 kilómetros de la  zona.


En el informe se destaca que las empresas que integran el consorcio productivo poseen, en su conjunto, 76.500 hectáreas de tierras. De ellas, sólo el 10% se encuentran cultivada con arroz (8.200 hectáreas) debido a que no cuentan con los permisos de uso de agua requeridos para ello. No obstante, el 75% de estas tierras son aptas para el cultivo de arroz, hecho que es consignado en el propio estudio de impacto ambiental financiado por el consorcio productivo. La creación de una represa en la zona, sumada a las ya existentes y a futuros emprendimientos, haría posible la expansión de este cultivo en, al menos, las 57.300 hectáreas de “tierras arrozables” que posee el Consorcio. Por otra parte, la propia Evaluación del Impacto Ambiental señala que si este emprendimiento es exitoso, se prevé que se generarán nuevos proyectos en la cuenca del Miriñay, que tiene condiciones ambientales muy parecidas y puede almacenarse el agua en represas.

La Defensoría sostiene que de una zona de pasturas y sabanas naturales, con predominio de la ganadería, a una producción arrocera “implica una serie de cambios sustantivos en la cultura social de la región, con fuerte impacto en las condiciones de vida de los pobladores locales. Decir esto es hablar de identidad cultural, esto es del conjunto de valores, tradiciones, hábitos, símbolos, creencias y modos de comportamiento que funcionan como elemento cohesionante dentro del grupo social de esa región”.

 El Adjunto I de la Defensoría del Pueblo de la Nación, Anselmo Sella, dijo que teniendo en cuenta que los cambios propuestos implicarán una verdadera transformación en las políticas sociales, laborales, productivas y culturales de toda la región colindante al arroyo Ayuí Grande y siendo que los principales estudios de impacto se han centrado preferentemente en lo económico pero muy pobremente en lo social, acerca este informe para conocimiento de la Legislatura correntina “a fin de que al momento de aprobar el Plan de Ordenamiento Territorial de los Bosques Nativos se tenga en cuenta la implicancia del impacto acumulado que representan, para la sociedad y los ecosistemas, el conjunto de los desmontes y cambios en el uso de la tierra potencialmente permitidos en la provincia de Corrientes”.

La pelota ahora está en el campo de los  legisladores.

 

 

Palabras clave:  defensoria - sella - arroceras - mercedes
 

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