La Academia sueca cuestiona al IPCC PDF Imprimir E-mail
Escrito por Redacción   
Miércoles, 17 de Febrero de 2010 12:19

Malos tiempos para los científicos del Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático (IPCC). Están aprendiendo con rapidez lo efímero de la fama. De la gloria al alcanzar el Premio Nobel de la Paz hasta el cuestionamiento de sus métodos por la propia Academia Sueca que le otorgó el galardón, sólo pasaron contados meses.

Las mieles del éxito comenzaron a abandonarlos días antes de comenzada la XV Conferencia de las Partes sobre Cambio Climático (COP 15), que se realizó en diciembre en Copenhague. El llamado “ climagate” –mails hackeados de los científicos donde se descubrió que algunos informes eran sobredimensionados y alguna información desechada- estalló a las puertas de la conferencia. Hubo respuestas incómodas y promesas de investigación.

Heridos en su credibilidad, los científicos siguieron trabajando en sus informes y catastróficas previsiones. El titular del IPCC, Rajendra Pachauri, salió una y otra vez a defender a su grupo y a él mismo.

La estocada final parece que viene de la propia Academia Sueca. Más precisamente, del secretario permanente para la Real Academia Sueca de las Ciencias que otorga los premios Nobel de Física y Química, Gunnar Oquist.

En declaraciones al diario "Svenska Dagbladety”, el académico pidió a las Naciones Unidas que revise los métodos de trabajo del IPCC, por haber sacado “conclusiones precipitadas”.

Para peor, Oquist pidió algo muy parecido a la renuncia para Pachauri, al afirmar que los responsables de esos informes “paguen las consecuencias de sus errores”. De nada valió que después aclarara que no pedía su dimisión.

El punto que desató el pedido de Oquist fue la predicción de los científicos de que para el 2035 iban a desaparecer los glaciares del Himalaya. Error que hasta los propios “acusados” trataron de subsanar. Tarde.

"Parece ser que el IPCC ha sacado conclusiones precipitadas en algunos casos…basados aparentemente en datos deficientes”, declaró el académico y pidió que la ONU revise cómo llegaron a cometerse los errores, hacerles frente y pagar las consecuencias.

El asunto ahora es saber cuánta culpa le cabe a la propia Academia Sueca que entrega premios sin averiguar si los galardonados se lo merecen o no. Pero los suecos ignoran los errores propios. Que lo digan sino aquellos encargados de nombrar los Nobel de Literatura y su eterna negativa a entregárselo a Jorge Luis Borges. No hay peor ciego que el que no quiere ver.
Palabras clave:  cambio climatico - ipcc - nobel - cop 15
 

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