El agua huele a pueblada en La Rioja PDF Imprimir E-mail
Escrito por Redacción   
Miércoles, 17 de Febrero de 2010 12:39
La gente se hartó. Salen a las calles en una parte y otra del país para reclamar sobre sus derechos básicos. Es decir, una vida digna. En los llanos riojanos, los pobladores de Chepes decidieron cortar la ruta nacional 141 ante la falta de respuesta oficial para que se cumpla la ley que prohíbe el accionar de los aviones rompetormenta que alteran los ciclos pluviales de la época estival. También reclaman por las obras de infraestructura necesarias para una mejor y equitativa distribución y por a la falta de políticas públicas por parte del gobierno respecto de la enorme sequía que asola esas tierras. Piden agua.

Desde el poder de la gobernación se hacen los sordos a los reclamos. El gobernador Beder Herrera ni atinó a acercarse al lugar, a pesar de que fue invitado por una delegación que visitó la capital de la provincia el pasado 10 de febrero.

Niel intendente, ni los diputados, ni nadie. Algo le está sucediendo a la clase política argentina. Su divorcio de la sociedad es alarmante, sobre todo después de la traumática experiencia de 2001 cuando sus puestos y sus cabezas pendieron de un hilo.

Cuando sucede esta separación, la única vía que le queda al poder es el de la violencia. Sucedió ayer en Andagalá, Catamarca, y puede repetirse en los demás lugares. La próxima noticia podrá venir de Chubut o de Salta o de donde fuere que se preparan grandes negocios con los recursos naturales. Hay alerta roja en la sociedad y es muy peligroso.
Palabras clave:  la rioja - agua - sequia
 

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