| ¡No se va, y Botnia no se va! |
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| Escrito por Redacción |
| Miércoles, 03 de Marzo de 2010 15:04 |
Los gobiernos de Argentina y Uruguay quieren dejar atrás el conflicto de la papelera UPM, ex Botnia. El triunfo en las elecciones uruguayas de José Pepe Mujica, que hace pocas horas tomó posesión de mando, dejó caer el manto de desconfianza que cubría la relación entre los Kirchner y el ex presidente oriental Tabaré Vázquez. A esta afinidad personal con el nuevo mandatario, se suma el hecho de que la realidad política que se planteaba tres años atrás no es la misma de la actual. El corte ha ido perdiendo fuerza y la mano del poder nacional ya soltó la de los pocos asambleístas que todavía insisten con esa metodología de protesta. No es casual entonces que un diario consustanciado con el discurso oficialista, como Página 12, haya publicado una entrevista al nuevo canciller uruguayo, Luis Almagro. Mientras los otros medios nacionales se quedaban con la anécdota de que Mujica recibiría a los ambientalistas, Almagro transmitió a través del reportaje de Página 12 el mensaje principal de todo este embrollo: “no se puede esperar que relocalicen la papelera". Las otras usinas de comunicación oficial, como la agencia Télam, replicaron el reportaje –una práctica inusual en ese organismo- dejando al descubierto las nuevas intenciones del gobierno argentino de dar una vuelta de página y mirar hacia adelante. Por supuesto, no es lo que piensan desde la Asamblea donde no quieren saber nada si la empresa no es relocalizada. A pesar de ello, apuestan a la reunión finalmente aceptada por Mujica. Sin embargo, el tantas veces anunciado encuentro no deparará resultado alguno. No obstante, los asambleístas tomaron la decisión del presidente uruguayo como un reconocimiento a su protesta. "(El otorgamiento de la audiencia) generó el beneplácito de la asamblea, debido a que se interpreta como un reconocimiento a su lucha, al tiempo que se la admite como interlocutora frente al problema de Botnia", dijo el asambleísta Oscar Bargas, en declaraciones ofrecidas a La Nación. Magro premio. A pesar de las melosas palabras de algunos, como José Fritzler -quien otorgó a Mujica el don de una “humildad” que le “regocija”-, y de un regalo no develado que se hará entrega en la entrevista, y que parece impresionará al presidente oriental. Lo cierto es que la cosa seguirá como hasta ahora. Todos saben que el veredicto de La Haya será favorable a la posición uruguaya. Almagro se animó a deslizar que el Poder Judicial de argentina (léase, Corte Suprema de Justicia) “en algún momento tendría que dictar un auto para levantar el bloqueo de los puentes”. Hace no mucho esas declaraciones hubieran significado una enérgica protesta por intromisión en los asuntos internos de un país. Magnánimo, Almagro propuso “corroborar los aspectos eventuales de contaminación de la planta con un chequeo, con controles muy cercanos, y también un control medioambiental del río Uruguay" y hasta sugirió trabajar en un protocolo medioambiental del río. Pero el límite está puesto: la fábrica se queda. El gobierno argentino acompaña a su hermano con la mirada puesta hacia el futuro. Quizás hasta podamos empezar a pensar en atraer esos billetes finlandeses para este lado. |



