Greenpeace invierte en el exterior PDF Imprimir E-mail
Escrito por Redacción   
Miércoles, 14 de Abril de 2010 09:55

No se puede hablar de fuga de capitales. Quizás, eso sí, sería más lógico pensar en una inversión a plazo fijo de los chicos verdes de Greenpeace. Un furioso Héctor Timerman –embajador argentino en los Estados Unidos- dijo que la solicitada  que la multinacional verde publicó este lunes en el Washington Post tuvo un costo superior a los 70 mil dólares. Fue acaso la única reacción oficial. Muy poco para tamaña inversión. Ni los medios más rabiosamente oficialistas como la agencia Télam, Canal 7 y Radio Nacional (además de Página 12) publicaron una sola línea sobre lo sucedido. La pirotecnia vino del lado de los medios opositores. Duró lo que un petardo en Navidad.

Mientras la Presidente de la República, Cristina Fernández de Kirchner, esperaba hasta último minuto que su colega norteamericano, Barack Obama, le hiciera un espacio en su agenda, los chicos quisieron dar un golpe de efecto. La idea de mostrar un símil de Eva Perón en el diario no tuvo el eco que en su momento si lo tuvo la despampanante imagen de Evangelina Carrozo mostrando su anatomía ante unos cuantos jefes de estado. Claro, a los norteamericanos no les importa mucho lo que hagan los argentinos con su ambiente y a los argentinos que ofician de mandatarios, tampoco. Greenpeace falló en su objetivo.

El aviso en cuestión,  “Don´t cry for me, Patagonia” (No llores por mí, Patagonia), criticó la decisión del Gobierno nacional de avanzar con la construcción de una planta de energía en base a carbón en la localidad de Río Turbio, Santa Cruz. Algo muy lejano para la realidad de una cumbre nuclear.

En el aviso publicado en la página A11 de la edición de este lunes del Washington Post, Greenpeace se le dice a la Presidenta que “invirtiendo en empleos verdes y promoviendo la energía eólica en la Patagonia, su administración tiene la oportunidad de generar un suministro eléctrico limpio, eficiente, moderno y descentralizado”. La respuesta fue la no respuesta. Los chicos de la multinacional se desesperan cuando los ignoran. Últimamente eso pasa demasiado. Algunas cabezas deberían rodar en la organización si fuera lo democrática que dice que es. Pero claro, para ellos fue un éxito. Es mejor que sigan con los disfraces de pescaditos de cartón y papel mojado. El éxito seguirá esquivo, pero por lo menos es más barato.

 
Palabras clave:  greenpeace - mineria - kirchner
 

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