Minería: Filosofía barata y zapatos de goma PDF Imprimir E-mail
Escrito por Redacción   
Martes, 04 de Mayo de 2010 11:16


Alejandro Rozintchner es filósofo, y además partenaire del Mariano Grondona en su programa Hora Clave. Opina de todo, y dentro de ese todo, no podía faltar la minería. Con esos galardones en sus espaldas, fue invitado por los geólogos del Grupo de Empresas Mineras Exploradoras de la República Argentina (GEMERA) a disertar en Puerto Madryn, en Chubut, provincia cuyo gobernador, Mario Das Neves está desesperado por desarrollar su proyecto minero.


Rozitchner brindó una particular explicación de porqué históricamente la sociedad se opone a la minería, asegurando que se debe a un “amor al fracaso”, sin pensar las situaciones de manera objetiva. El filósofo planteó como punta de partida para un  nuevo análisis, el “fin del melodrama de la contaminación”, asegurando que desde el punto de vista social, la oposición a la minera proviene de una falta de compromiso para con lo que se quiere por parte de los actores sociales. “Se quiere riqueza para todos y ya, pero sin bancarse los resultados. Se quiere riqueza sin contaminar y eso no existe”, vociferó Rozitchner.
Extasiado lo escuchaba el titular de la asociación, Julio Ríos Gómez, quien tomaba nota de esa particular argumentación. Y en esa línea, aseguró que era preciso romper con “ciertos mitos ambientalistas”, enfatizando además que “nunca se ha podido comprobar” efectos de contaminación ambiental luego de un proceso de explotación mineral. “Ha habido muchas denuncias mediáticas pero ninguna se ha comprobado. Hay que decir que de todas las minas que en este momento hay en explotación en la Argentina, no se ha comprobado que ninguna contamine (sic)”, indicó el geólogo.

En cuanto al proyecto cordillerano tan caro al .gobernador Das Neves, aseguró que hubo un “mal manejo” de los empresarios mineros, puesto que nos sólo no se comunicó a la sociedad lo que se esperaba hacer, sino que además no se permitió su participación y acceso a los estudios de impacto ambiental, reconociendo que “hay lugares donde no se han hecho las cosas bien”.
Para Ríos Gómez, es fundamental que este tipo de procesos se desarrollen con el acompañamiento social, abogando para ellos una comunicación fluida, pero en manos de gente idónea. Así el geólogo desestimó las campañas de organizaciones ambientalistas que, según dijo, “ponen a opinar a gente que no sabe del tema”.
“Las empresas que forman parte de GEMERA -dentro de ella está Pan American Silver- como partícipe del proyecto Navidad, saben claramente que  nosotros tenemos las puertas abiertas para que la comunidad conozca todos los proyectos. Pero para hablar de minería es necesario que se consulte a gente que sabe, no artistas, cineastas o demás personajes que pueden ser muy carismáticos, pero que no tiene idea de lo que es la nueva minería”, enfatizó.
En ese sentido, aseguró que parte de la dinámica con que se desarrolla la “nueva minería” es incluyendo a la sociedad como agente contralor de los procesos que se realizan, capacitándolos “para que ellos mismos aprendan a tomar las muestras, y puedan cerciorarse de cómo es el impacto ambiental”.
Otros de los temas que atravesaron la disertación fue el uso de agua para el desarrollo de los procesos y la utilización de sustancias tóxicas con alto impacto ambiental.
En este sentido los especialistas trazaron una comparación del uso de agua para la exploración y explotación minera, y para el desarrollo de otras actividades como la agricultura o ganadería, y la diferencia de rentabilidad entre una actividad y la otra.
“Nosotros comparamos con la cantidad de litros que se requieren  para regar cultivos por ejemplo, en estos  lugares pauperizados de la Argentina, cuando no se dispone de un caudal de  río importante como en otros lados, ni una buena fertilidad del suelo”, detalló indicando que “con respecto a la agricultura industrial, ocupamos una infinitésima parte. Por ejemplo en San Juan, solo utilizamos el 0,9%, en todos los proyectos mineros que están trabajando o por trabajarse. El resto, se lo lleva la actividad agrícola y ellos  no reciclan esa agua”.
En esa misma línea, Ríos Gómez aseguró que la nueva megaminería, a diferencia de otras actividades productivas, se caracteriza por el reciclado constante de vital recurso, por lo cual la utilización hídrica no debería representar una preocupación para los habitantes.
“Nosotros cuando  hacemos los pedidos de agua, es lo máximo que solicitamos, pero estamos constantemente reciclando porque necesitamos  reutilizar esa agua. No es que todas las veces usamos esos millones de litros como se dice  por allí”, aseguró.
Con respecto a la utilización de sustancias toxicas, el geólogo aseguró que no siempre se manipula cianuro o ácido sulfúrico, y que “en su mayoría” se trata de insumos biodegradables, relativizando su potencial peligro de contaminación ambiental.
Concretamente sobre el proyecto Navidad, aseguró que es muy posible la utilización de cianuro en  sistemas mixtos para el desarrollo de las diferentes etapas.
“El proyecto Navidad todavía no está definido, pero seguramente va a llevar sistemas mixtos. Va a desarrollar flotación por ejemplo en algún sector de obtención, y eso usa sustancias biodegradables.  A lo mejor en algún sector que  aun no conozco bien, deberá usar alguna mezcla con cianuro, pero en su  mayoría son sustancias biodegradables”, explicó el catedrático, asegurando además que la megaminería que proponen, no utiliza “cianuro líquido, sino sólido que es una sustancia controlable, que además es un costo para la empresa minera, y por lo tanto de alguna manera tiene que recuperarlo y no darse el lujo de perderlo”.
 

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