Tóxicos a granel PDF Imprimir E-mail
Escrito por Redacción   
Sábado, 29 de Mayo de 2010 12:43

A las muertes ocurridas en Argentina en el mes de abril de dos camioneros, se suman ahora dieciséis trabajadores del puerto de Nueva Palmira en Uruguay que resultaron intoxicados con fosfuro de aluminio, producto químico que impregnaba el trigo que cargaban. El trigo, proveniente de Mercedes tenía como destino Vietnam. Parece una paradoja en el tiempo que el trigo tuviera como plaza precisamente a un país que vivió una guerra química. En los 60 la Unión Soviética acusó a los Estados Unidos de estar utilizando recursos de guerra química en Vietnam. En 1961 toda la investigación sobre herbicidas provenía de terrenos experimentales situados en las zonas templadas del hemisferio norte, especialmente en los Estados Unidos, Gran Bretaña, Alemania y Suecia, y se sabía muy poco sobre el efecto de los fitotóxicos en terrenos y vegetaciones como las existentes en Vietnam. Durante la guerra la fuerza norteamericana llegó a tener el potencial para rociar con herbicidas y desfoliantes la mitad de la superficie agrícola de Vietnam del Sur. De alguna manera la Army Chemical Corps, sigue vigente en tiempos de paz.
Las autoridades del puerto de Nueva Palmira dijeron que el cargamento tendría que haber aguardado 72 horas en el lugar donde fue aplicado el fosfuro de aluminio, tiempo necesario para que se active el producto.
El fosfuro de aluminio produjo efectos de intoxicación, al parecer sin consecuencias graves, en los trabajadores de la estiba del puerto palmirense, que inhalaron el gas emanado de los granos.
La práctica de protección de los granos para ser exportados es habitual y los puertos son el último punto para esta práctica.
A su vez muchas terminales como la de Nueva Palmira no cuentan con condiciones sanitarias mínimas, esto se traduce en falta de agua, baños, la posibilidad de cambiarse de ropa o lo lejano de contar con equipos de protección.
La Federación de Transportadores Rurales de Argentina, que nuclea a los camioneros que transportan soja hacia los puertos, saben que la operación se hace para abaratar costos ya que la carga no se baja. La Federación responsabiliza a las firmas exportadoras, entre ellas Cargill, Louis Dreyfus, Bunge & Born, ADM, Nidera, Toepfer y Terminal 6. El uso de fosfuro de aluminio en la carga de granos es muy común y acarrea riesgos.
El fosfuro de aluminio se utiliza para conservar el grano, especialmente el trigo y la soja, así como para eliminar roedores. En general, se venden en forma de tabletas, polvo seco, concentrados emulsionables y generadores de gas. Las formulaciones que se encuentran en Uruguay son tabletas fumigantes y pasta.
Una vez humedecidos, los fosfuros liberan un gas tóxico, la fosfina. Cuando se ingiere fosfuro de aluminio la liberación de fosfina en el intestino ejerce un efecto tóxico. La fosfina afecta al intestino, al hígado, a los riñones, a los pulmones y al corazón.
La fosfina es muy tóxica. Las personas que ingieren fosfuros o respiran fosfina pueden morir en pocas horas. En un espacio cerrado, una elevada concentración de fosfina puede producir la muerte casi inmediata. Las bajas concentraciones de fosfina pueden provocar una intoxicación crónica. Como las tabletas y los gránulos de fosfuro de aluminio liberan fosfina en contacto con el aire, y si bien estos productos pierden en poco tiempo una parte de su toxicidad, el contacto directo acarrea la muerte.


Palabras clave:  fosfina - quimicos - herbicidas