| La Mar no estaba serena |
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| Escrito por el pais |
| Domingo, 13 de Junio de 2010 12:17 |
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Parece una guerra. 26 barcos cerqueros (especiales para la pesca del atún), remolcadores, inspectores de la UE, un barco de la armada francesa y otro maltés, helicópteros y buques de Greenpeace sumados a Sea Shepherd, y desde luego el atún. Todo este movimiento es a causa del atún rojo que es visto de manera diferente por pescadores y ecologistas. En el Mediterráneo solo hay una semana de pesca y los barcos avanzan sobre el cardumen. Allí se pescan pero luego los atunes son llevados hacia sus zonas de cría (Tarragona, Cartagena, Malta, Libia), donde son engordados y, vendidos. La pesca masiva, muy por encima de las cuotas y llevó la especie al borde de la extinción. "Hace tres años esto era la jungla", admite un coordinador de la Agencia de Control de las Pesquerías Comunitarias (CFCA en inglés). "En aguas internacionales no inspeccionaba nadie", dice desde el Jean Charcot, el barco de 74 metros desde el que inspectores de España, Italia, Malta y Francia vigilan los cerqueros. El día anterior, escucharon cómo un barco de Greenpeace intentaba impedir el cierre del primer cerco. "Oímos por radio cómo los pescadores tiraban bengalas al helicóptero de los ecologistas", dice uno de los tripulantes del Jean Charcot. Un ecologista fue herido en la pierna por un arpón y una de sus lanchas fue hundida. Los conservacionistas de Sea Shepherd, mucho más radicales, con una bandera pirata, estaban también en Malta. Hasta entonces, el mal tiempo había impedido la pesca y no había nada que revisar. Desde ese momento, los atunes se juntaron y la UE cerró las pesquerías solo seis días después porque se había superado la cuota. A partir de ahí vienen las diferencias irreconciliables. Para los pescadores, la rapidez para cumplir el cupo demuestra que el atún se recupera, que el plan de 2006 y la progresiva reducción de capturas y cuotas surte efecto. En 2010, en el Mediterráneo se pueden capturar 13.500 toneladas, un 40% menos que hace un año, aunque los ecologistas pedían el cierre completo. La norma impide el uso de aviones para avistar los cardumenes (al juntarse en superficie, si la mar está calmada, se ve plateado) y fija tallas mínimas. Juan Serrano, director general del Grupo Balfegó, que tiene cuatro de los seis cerqueros españoles, sostiene: "El tiempo récord en el que hemos cumplido nuestra cuota puede ser un indicador de que los planes de recuperación del atún rojo y los sistemas de control dan resultados". Los pescadores, afirman que los peces "saltan de la mar". Pero con el atún rojo, lo que para unos es blanco para otros es negro. Raúl García, de WWF, y el eurodiputado Raúl Romeva, de ICV, opinan lo contrario. "Si cumples el cupo en una semana es que tu flota está sobreequipada. Aunque los planes funcionaran, en solo tres años no se notaría en atunes adultos", opina García. El problema radica en que es muy complicado conocer el estado del stock. El atún nada a más de 60 kilómetros por hora, puede vivir 20 años, pesa hasta 600 kilos y tiene una migración irregular: del golfo de México al Atlántico norte y al Mediterráneo, donde cría en tres zonas, pero sin un patrón del todo conocido. José Luis Cort, del Instituto Español de Oceanografía, admite la dificultad conocer la realidad. "Las estimaciones se hacen con modelos, pero si los datos son incompletos los modelos dan estimaciones erróneas". Los científicos de ICCAT han usado durante años datos de las capturas, que están sesgadas porque mucha pesca no se declaraba. Cort explica que en 1970 se estimaba un stock de 300.000 toneladas, y hoy de 100.000. " los planes están dando resultado", resume Cort, que lleva décadas estudiando el atún y se inclina más hacia la opinión de los pescadores. Muestra estudios que revelan que ahora es más sencillo ver agregaciones de túnidos. |



