| Botnia la primera |
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| Escrito por Redacción |
| Martes, 03 de Agosto de 2010 09:02 |
![]() Mañana miércoles se conocerá algo del acuerdo entre Argentina y Uruguay por el monitoreo del río. La saga de Gualeguaychú y de los gobiernos es al fin un escuálido texto de apenas dos carillas. El contexto del apuro por parte de Mujica dejan por delante una nueva incógnita. El acuerdo conjunto firmado entre presidentes de la República Argentina, Cristina Fernández de Kirchner, y de la República Oriental del Uruguay, José Mujica Cordano consta de varias resoluciones. La primera es que a partir del 28 del mes pasado y por un plazo de 30 días, se integrará un Comité Científico conformado por dos científicos uruguayos y dos científicos argentinos a elección de cada país. El Comité funcionará en el paraguas de la Comisión Administradora del Río Uruguay (CARU). La función de este Comité Científico será la de monitorear el Río Uruguay y todos los establecimientos industriales, agrícolas y centros urbanos que vuelcan sus efluentes al Río Uruguay y sus áreas de influencia. Uno de los puntos en cuestión previos fueron los procedimientos y protocolos. Finalmente cuando se trate de un monitoreo en la margen izquierda del Río Uruguay, las acciones estarán a cargo de la DINAMA, acompañada por el Comité Científico de la CARU, y se utilizarán para todos los monitoreos la normativa de la CARU y la uruguaya que sea de aplicación. Cuando se trate de un monitoreo en la margen derecha del Río, las acciones estarán a cargo de la autoridad argentina de aplicación acompañada por el antedicho Comité, y se utilizarán para todos los monitoreos la normativa de la CARU y la argentina que sea de aplicación. La autoridad de aplicación en el caso de Argentina será la Secretaría de Ambiente de nación. Las muestras serán por duplicado, una de las cuales será entregada en el acto al Comité Científico de la CARU. Las determinaciones que se realizarán incluirán la utilización de sensores, y no se descartan la aplicación de otras tecnológicas que las partes acuerden. La preocupación se centra en los efluentes líquidos y las emisiones gaseosas que puedan acceder al Río Uruguay. Un punto cuestionable es el número máximo de ingresos de control del Comité Científico en cada establecimiento a monitorear fijado en 12 veces por año. Esto no es compatible con establecimientos como UPM-Botnia. Regularmente los establecimientos de esa magnitud llevan un tiempo para entender cuál se la lógica de funcionamiento y en dónde pueden ocurrir problemas. . A su vez se estableció que la información que se obtenga de este monitoreo será pública, pero aclara respetando los tiempos científicos. Los resultados y conclusiones obtenidos por el Comité Científico serán elevados por la CARU al Estado Parte correspondiente a los fines de que implemente las acciones que resulten pertinentes. Finalmente la planta de UPM-Botnia será la primera en ser monitoreada. El canciller Héctor Timerman sostuvo que los asambleístas de Gualeguaychú “tienen que entender” que el acuerdo firmado por los gobiernos de Argentina y Uruguay “es un adelanto en política ambiental” que permitirá resolver definitivamente el conflicto. Timerman recibirá a los asambleístas mañana, luego de que le pidieran un encuentro para conocer detalles del acuerdo que, en principio, no los conformó para nada. Los asambleístas querían que el monitoreo a la papelera fuera permanente y el documento firmado por Cristina Kirchner y José Mujica establece que se harán doce inspecciones por año. |




