mejor el cono del silencio PDF Imprimir E-mail
Escrito por Redacción   
Jueves, 05 de Agosto de 2010 13:14

Nuestro superhéroe, Twiternam, no tiene límite. Casi omnipresente, el actual canciller (¿de la Argentina?), se reunió ayer con los asambleístas y les dijo muy suelto de cuerpo: “Si contamina, cierro Botnia”. Patapúfete!!, diría nuestro inolvidable Pepitito Marrone. ¿Acaso Botnia no es una empresa privada instalada en un país extranjero?. ¿Han nombrado a Timerman como presidente del Uruguay y no nos enteramos?. En realidad, no pasó nada de eso, simplemente, nuestro

Casi flamante ministro de Relaciones Exteriores es nada más ni nada menos que un bocón. Si, un bocazas, dirían los españoles. El sabe muy bien que no tiene la más mínima autoridad para siquiera intentar cerrar un portón trasero de cualquier empresa instalada en un país extranjero.

¿Por qué lo dijo?, vaya a saber. Probablemente, para quedar más progre que los progres y darle una palmadita cómplice a los ambientalistas. Visto lo que dijeron los presentes en la reunión, la estrategia no funcionó. “Nos retiramos con el 50 por ciento de las respuestas”, dijo al diario La Nación el asambleísta, Martín Alazard.

Como no podía ser de otra manera, Twiterman utillizó esa red social para desmentir lo que había dicho. “La Nación se equivoca: no puedo ordenar el cierre de Botnia. Porque está ubicada en el Uruguay y xq no son mis funciones. Corrijan la info”, escribió.

Tendría que enviarle también un twiter al gobernador de Entre Ríos, Sergio Uribarri, quien por radio confirmó lo que dijo pero parece que no dijo Timerman. ¡Dios mio!.
    
    
   

Palabras clave:  timerman - botnia
 

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