| Pongamos un Magnetto en cada ecosistema y saquemos un Bibiloni |
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| Escrito por Redacción |
| Miércoles, 18 de Agosto de 2010 11:05 |
![]() La guerra entre el gobierno y el grupo Clarín puede salvar el ambiente en Argentina. La hipótesis, por disparatada, no está muy lejos de la realidad. Como si hubiesen descubierto El Dorado, los funcionarios kirchneristas arremetieron contra la represa de Ayui Grande –aprobada por la legislatura de la provincia de Corrientes- por las catastróficas consecuencias ambientales que se desprenderán de ese emprendimiento arrocero. ¿Fue una súbita concientización del gobierno nacional?. Nada de eso. El dato significativo es que uno de los dueños de las arroceras que se piensan instalar en la zona es José Aranda, vicepresidente de Clarín. A partir de ese dato, conocido desde hace dos años por quienes verdaderamente se encuentran luchando por un ambiente sano, los mecanismos de ataque mediático oficial no se hicieron esperar. Comenzó con un artículo en el diario Tiempo Argentino y siguió por la agencia oficial Télam. No importó que fuera un día feriado. Las usinas gubernamentales comenzaron a preparar el ataque. La orden fue llamar a los ambientalistas de Gualeguaychú –los mismos que están con una orden judicial en su contra por decisión del gobierno-, para que equipararan el caso de la Represa de Ayui Grande con Botnia. La saga continuó en el ultraoficialista Página 12, que como nota destacada de tapa, publicó la noticia de que el estudio del científico, Andrés Carrasco, apareciera en la revista Chemical Research in Toxicology, lo que implica un reconocimiento de la comunidad cientifica internacional hacia el trabajo que denuncia la toxicidad del glifosato. Se trata del mismo estudio defenestrado desde el Ministerio de Ciencia y Tecnología, dirigido por el ministro, Lino Barañao, con el guiño indisimulado del poder central. Carrasco, quien fuera salvajemente agredido en la localidad chaqueña de La Leonesa por una turba oficialista y que debió soportar el ninguneo de Barañao a través los medios de comunicación –Clarín y Página 12, entre otros-, emergió como un héroe inesperado en el planeta kirchnerista. Probablemente sea paseado ahora por cuanto congreso y conferencia se haga sobre el tema. Es de esperar entonces que los laderos de Magnetto –Ceo del Grupo Clarín- aparezcan comprando minas en la cordillera, lotes junto al Riachuelo, islas e el Delta, o campos en las provincias sojeras, para que el medio ambiente despierte el interés de las autoridades nacionales. |




