| Atlas en la lista roja de Corcuera |
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| Escrito por Redacción |
| Sábado, 16 de Octubre de 2010 11:20 |
![]() Todo ocurre al revés como debe ser. Mientras en Buenos Aires para asegurar la continuidad del Atlas Ambiental la dirección del mismo lanzó un S.O.S desesperado (no será mejor pedirle dinero a Lino Barañao), en Madrid cualquier ciudadano puede saber acerca de que ocurre en materia ambiental en tiempo real. Pero además el Atlas tiene una historia mal nacida. La idea viene de la gestión de Vensentini. Luego llegó la presentación pomposa pero como Vensentini había sido reemplazado por Juan Manuel Velasco también se reemplazó una hoja impresa del libro a último momento.
El Atlas dicen que tuvo un presupuesto enorme y que el Conicet pone una oficina que se cae a pedazos y una computadora. Incluso gran parte de los datos surgieron del propio gobierno y no es producto de una investigación en particular. No suena muy raro sacar del estado información que luego un tercero capitaliza. Cuestiones de la balanza en el mundo donde las decisiones son fáciles, tanto que por estos lados parece que están por descubrir la cuadratura del círculo. Ahora la dirección del Atlas ha realizado reiteradas presentaciones a la Agencia de Protección Ambiental (APRA) manejada por el ex Fundación Vida Coqueta y algo Silvestre, Javier Corcuera. El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, propietario del Atlas, no otorga asignación presupuestaria por lo que el Atlas quedaría al contrario de lo que ocurre en Madrid fuera del tiempo, aún cuando un Atlas es para estos tiempos algo como un teléfono startac (teléfono móvil con forma de concha de almeja). Para peor sin contenidos actualizados un Atlas o una guía es un objeto que da un dato de algo que pasó. Bastante típico del Conicet y su pátina. Esto suele ser bastante común en la Argentina donde nada que tenga que ver con ambiente se estudia o investiga logrando un infinito copie y pegue que inunda los estudios de impacto ambiental. Parece que el Atlas está a punto de entrar en la lista roja y esta vez es Corcuera, el que sin la operación de marketing engañosa de la WWF y Vida Silvestre, le da el golpe final. |




