Plaguicidas hasta en los huevos PDF Imprimir E-mail
Escrito por Dr Graciela Gomez   
Jueves, 28 de Octubre de 2010 10:30

 

Tratando de  olvidar  la noticia de ayer llegada desde Ibarlucea, Santa Fe, donde los envenenadores alegan que “el  niño con rastros de pesticida en su sangre se debe a alguna fruta que comió y que sus padres deben informarse mejor”, no hace más que confirmar la frase de Fabian Tomasi , el aeroaplicador  afectado por los agroquímicos, cuando nos decía : “Tarde o temprano esto nos va a matar a todos”

La ignorancia supina de estos delincuentes que atentan contra la vida no tiene límites.

Raya en lo absurdo echarle la culpa a una fruta, cuando el piretroide usado también descompuso al aplicador quien fue visto sentado en un galpón reponiéndose después  usar el insecticida. Ninguna plantación de manzanos, kiwis o acelgas  se puede divisar en la zona del hecho, solo leguminosas.

A ello debemos agregar las manifestaciones de un analista agropecuario para quien la jornada del Diputado Juan Casaña en la Cámara de Diputados de La Nación, días atrás, “fue un debate sin ideologías”, y donde el edil  se despachó con la frase  “Al  inocularse embriones con glifosato se cometió un primer error, ya que un feto jamás toma contacto con el herbicida y es erróneo extrapolar esos resultados” .

El estudio del Dr Gilles Seralini que confirmó después de 18 horas de exposición a concentraciones bajas, cómo las células de placenta humana comenzaron a morir, es solo otro estudio que nada le representa al diputado. Si atraviesa un 20% la pared de la placenta y llega al feto, algo que está negando y afirmando igual que el Ministro Lino Barañao,  deja a las claras que esas reuniones son una pérdida de tiempo, un gasto para el pueblo que paga los cafecitos que se sirven en el recinto y una estéril conclusión que más que aclarar oscurece o aclara el contubernio.

Pero no podemos pedir tanta ciencia ni cordura en algunos políticos. Gracias que asisten a algún quórum, cuando la mayoría de las veces ni saben lo que se está votando.

Dejando de lado el tema por demás aburrido y predecible de estos personajes caricaturescos vayamos a lo importante.

Nunca imaginaría que un huevo frito además de la vitamina B proteínas  y las grasas saturadas que nos representa, también tengan plaguicidas adentro.

Si, entendió bien. La investigación presentada en la Facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia  de la Universidad de Sao Pablo Brasil  identificó residuos de herbicidas en las muestras de los huevos vendidos en Sao Paulo. La sustancia, posiblemente incorporada  a través del alimento de los pollos puede contribuir a la aparición de enfermedades crónicas en los seres humanos.  Los huevos fueron sometidos a análisis capaz de identificar 140 a 150 diferentes sustancias químicas tóxicas, incluyendo organoclorados, organofosforados  y algunos tipos de fungicidas y herbicidas. "Durante las pruebas, se detectó la presencia de herbicidas, posiblemente utilizado para las plagas encontradas en el cultivo de alimento dado a los animales. Lo más probable es que el pesticida, incorporado por el pollo durante la alimentación, se ha translocado al huevo", manifestó  la investigadora Claudia Ciscar. Agregó también que “Alrededor del 80% de los alimentos muestras de plantas y animales analizados en los laboratorios por lo general no tienen residuos de pesticidas, y estos se encuentran en niveles inferiores a los permitidos por la ley. El resto de las muestras, sin embargo, contiene productos que no tienen una legislación pertinente, o se utilizan mal por los productores para el control de enfermedades y plagas, que pueden provocar riesgos para la salud humana."

El estudio forma parte de su  tesis doctoral, guiada por el profesor Espinosa Elenice Souza, del Departamento de Patología Experimental de Estudios Comparados (FMVZ). Las pruebas a las muestras de los huevos se produjo en el Laboratorio de Residuos de Plaguicidas del Instituto Biológico, dependiente del Ministerio de Agricultura de Sao Paulo y financiada por la Fundación de Apoyo para la Investigación de Sao Paulo (FAPESP).

Lo que pasa en la  localidad de Ibarlucea y a lo largo de toda la provincia y de todo el país es lo que remarca la investigadora “ La falta de orientación de los ejecutores que  no tienen idea de la dosis adecuada para su aplicación" y advierte además  la falta de información sobre el peligro de adoptar un producto inadecuado para el uso de animales, como los pesticidas. Si no hay vigilancia desde el gobierno en los alimentos y una guía del personal que trabaja en el campo cómo se puede producir alimentos de calidad. La falacia de las buenas prácticas y de los técnicos que solo recetan parece no ser suficiente, ni para producir forraje ni para producir alimentos.

Quizás en otra vida, donde la educación y el estado de derecho sean una prioridad, la ausencia de tierras y de agua dejará al descubierto la desidia del presente que maldecirán  las generaciones futuras. La ciencia necesitará más ciencia para salvar los últimos relictos de biodiversidad, esa que la pseudociencia  a falta de guerras  pero con las mismas armas se encargó de destruir.

Palabras clave:  plaguicidas - glifosato
 

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